En un esfuerzo conjunto por apoyar a las poblaciones más vulnerables de las zonas altoandinas de la región Cusco, ADRA Perú y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días desarrollaron una jornada de ayuda humanitaria en las comunidades de Labraco y Capacchapi, ubicadas en el distrito de Pitumarca, provincia de Canchis.
La delegación partió desde la ciudad del Cusco integrada por Roberto Soncco Hilares, representante de la Iglesia de Jesucristo, y Grace Soncco, del área de Comunicación de la Iglesia en Cusco; Wilfredo Escobar, gerente de ADRA Cusco; y Maribel Morales, oficial de Emergencias y Gestión de Riesgos de ADRA, junto con otros colaboradores de ambas instituciones.
Tras una reunión de coordinación realizada en Chuquicahuana, el equipo se trasladó a la comunidad de Labraco, donde fue recibido por Edgar Cusihuata Tunqui, presidente de la comunidad, acompañado por las familias beneficiarias.
Durante la actividad se entregaron 60 kits básicos de alimentos y 60 frazadas a las familias de Labraco. La población expresó su agradecimiento por el apoyo recibido, destacando la importancia de este tipo de iniciativas para afrontar las difíciles condiciones climáticas de la zona.
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En la ceremonia, representantes de ADRA y de la Iglesia de Jesucristo compartieron mensajes de solidaridad, esperanza y servicio. En representación de la Iglesia, Roberto Soncco Hilares destacó que servir al prójimo es uno de los principios fundamentales enseñados por Jesucristo y señaló que contribuir al bienestar de las comunidades constituye un privilegio y una responsabilidad.
Como parte de la visita, los integrantes de la delegación recorrieron algunas viviendas de Labraco, donde las familias compartieron testimonios de gratitud y expresaron su satisfacción por la ayuda recibida.
Posteriormente, la jornada continuó en la comunidad de Capacchapi, donde el equipo fue recibido por Fortunato Huayta, vicepresidente de la comunidad. En esta localidad se realizó la entrega de 60 frazadas destinadas a las familias beneficiarias.
Durante el encuentro en Capacchapi, Roberto Soncco Hilares dirigió un mensaje de fraternidad y esperanza, reafirmando el compromiso de la Iglesia de Jesucristo con las acciones de servicio y ayuda humanitaria en favor de quienes más lo necesitan. Asimismo, resaltó la importancia de fortalecer los lazos de solidaridad y cooperación entre instituciones y comunidades para enfrentar los desafíos que afectan a las poblaciones vulnerables.
Los dirigentes comunales y las familias beneficiarias manifestaron su profundo agradecimiento a ADRA Perú y a la Iglesia de Jesucristo por el apoyo brindado, destacando el impacto positivo de esta iniciativa en sus hogares y en el bienestar de la comunidad.
Esta acción conjunta refleja el compromiso permanente de ambas instituciones con el servicio desinteresado, la solidaridad y el apoyo a las comunidades que enfrentan situaciones de vulnerabilidad, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y llevando esperanza a cientos de familias de la región Cusco.