Nota de prensa

Ayuda humanitaria une a miembros en Samborondón y Babahoyo

Miembros de la Iglesia impulsan ayuda humanitaria para familias afectadas por inundaciones, fortaleciendo la solidaridad y la fe

Lo que comenzó como una impresión espiritual en líderes locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se convirtió en una movilización de ayuda humanitaria para familias afectadas por recientes inundaciones en Babahoyo.

La iniciativa surgió en el barrio La Aurora, estaca Samborondón, cuando sus líderes sintieron el deseo de actuar ante la situación de sus hermanos. “Al ver lo que estaban pasando nuestros hermanos, sentimos que no podíamos quedarnos de brazos cruzados; debíamos actuar”, expresó Pablo D. Guaminga, presidente del cuórum de élderes del barrio La Aurora.

Con el apoyo de la presidencia de la estaca Samborondón, el esfuerzo creció rápidamente hasta involucrar a miembros de toda la estaca. Durante una semana, se recolectaron y organizaron donaciones según las necesidades identificadas, en coordinación con los líderes de la estaca Babahoyo.

“Ver a los miembros donar con alegría y amor nos llenó de gozo”, señaló Edward Zambrano, presidente de la estaca Samborondón. “Recordamos las palabras del Salvador: ‘En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros’ (Juan 13:35)”.

Desde Babahoyo, los líderes locales expresaron profunda gratitud por la ayuda recibida. “En medio de estos días difíciles, su ayuda no solo llegó en forma de víveres, sino como una manifestación del amor del Señor”, expresó Wladimir Villacrés, presidente de la estaca Babahoyo. “Sus manos generosas han sido las manos del Salvador obrando entre nosotros”.

Un mensaje de esperanza de los más pequeños

Niños de la Primaria participaron preparando cartas con mensajes de ánimo y esperanza para las familias afectadas, recordando que el servicio también fortalece el espíritu. El presidente Villacrés añadió: “Las cartas de sus niños han tocado profundamente nuestras almas. En cada palabra hemos sentido fe, ternura y una luz que ha fortalecido corazones que estaban cansados”.

Esta experiencia reafirma el compromiso de La Iglesia de Jesucristo con quienes atraviesan momentos difíciles, destacando que la ayuda humanitaria es una forma de vivir el principio de “llorar con los que lloran y consolar a los que necesitan consuelo” (Mosíah 18:9).