La organización CILSA (Centro de Integración Libre y Solidario de Argentina) celebró sus 60 años de trayectoria con un reconocimiento realizado por el Senado de la Nación, destacando seis décadas de trabajo en favor de la inclusión, la ampliación de derechos y la mejora de la calidad de vida de personas con discapacidad y sectores vulnerables.
Download PhotoLa ceremonia reunió a autoridades, representantes de organizaciones sociales y aliados institucionales, entre ellos La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una de las principales instituciones colaboradoras de CILSA en iniciativas solidarias desarrolladas en todo el país.
Seis décadas transformando vidas
Fundada en 1966 en la ciudad de Santa Fe, CILSA se ha consolidado como una de las organizaciones sociales más importantes de Argentina, promoviendo un modelo basado en la inclusión plena y la igualdad de oportunidades.
A lo largo de estos años, la organización ha desarrollado programas de entrega gratuita de elementos ortopédicos, becas educativas, capacitación tecnológica y actividades deportivas y recreativas, alcanzando a miles de personas en todo el país.
Según destacó el Senado en el proyecto de declaración presentado en homenaje a la institución, CILSA ha logrado “redefinir el abordaje tradicional de la discapacidad, superando una lógica meramente asistencial para promover un modelo basado en la inclusión plena”.
“Cuando una persona recupera su autonomía, cambia una comunidad”
Durante el reconocimiento, la presidenta de CILSA, Silvia Mauricia Carranza, expresó su emoción y gratitud por el homenaje recibido: “Sesenta años de vida no es poco, pero tampoco es todo. Vamos a seguir por más”.
Asimismo, destacó que el reconocimiento pertenece a todas las personas que formaron parte de la organización durante estas décadas: “Hoy recibo este premio en nombre de todos los que pasaron por CILSA buscando lo mejor para el otro”.
Carranza también compartió una reflexión sobre el impacto social de la inclusión: “Cuando una persona recupera su autonomía, cambia su casa; cuando cambia su casa, cambia su barrio; y cuando cambia su barrio, cambia el país”.
En sus palabras, resaltó además el valor de la actitud y el servicio: “La felicidad no es un destino; es la actitud con la que se viaja por la vida”.
Un impacto federal
Actualmente, CILSA tiene presencia institucional en distintas provincias y trabaja articuladamente con otras organizaciones para llegar a comunidades de todo el país.
Entre sus programas más destacados se encuentran el Programa Nacional de Entrega de Elementos Ortopédicos, que desde 1995 ha entregado más de 47.000 sillas de ruedas y otros elementos de movilidad; el Programa Nacional de Becas y Oportunidades, orientado a promover la inclusión educativa y laboral de personas con discapacidad, así como las campañas federales como “Más Lejos para Llegar a Más”, que ha permitido alcanzar zonas apartadas del interior argentino.
El impacto acumulado de la organización incluye además miles de becas educativas, apoyo a deportistas con discapacidad y campañas de concientización que han alcanzado a millones de personas.
Una alianza basada en el servicio
La presencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en esta celebración reflejó años de trabajo conjunto en iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y comunidades vulnerables.
A través de programas de ayuda humanitaria y cooperación institucional, ambas organizaciones han colaborado en proyectos que buscan ampliar oportunidades, promover la autonomía y fortalecer la inclusión social en Argentina.