Nota de prensa

Cochabamba celebra su aniversario con fe, servicio y legado familiar

Cada 14 de septiembre, las familias recuerdan la historia de esta región y el aporte de generaciones que han fortalecido sus comunidades mediante la fe, el servicio y la solidaridad

En el corazón de Bolivia, entre valles y montañas, se encuentra Cochabamba, una tierra reconocida por su historia, sus tradiciones, su riqueza cultural y, especialmente, por la calidez de su gente.

Cada 14 de septiembre, los cochabambinos conmemoran el aniversario del departamento y recuerdan el levantamiento de 1810, un acontecimiento que forma parte de la historia de Bolivia y que representa el valor y la determinación de quienes soñaron con un futuro de libertad.

Más de dos siglos después, Cochabamba continúa escribiendo su historia a través de sus familias, sus comunidades y las personas que, con su trabajo, dedicación y servicio, contribuyen al bienestar de la sociedad.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha acompañado durante décadas el crecimiento de las comunidades cochabambinas. Actualmente, siete estacas reúnen a miembros y familias de diferentes sectores del departamento: Universidad, Sarco, Sacaba, Alalay, Aeropuerto, Blanco Galindo y Quillacollo. En sus congregaciones, miles de personas encuentran un espacio para fortalecer su fe en Jesucristo, servir a los demás y fortalecer a sus familias.

La historia de la Iglesia también forma parte de la historia espiritual de Cochabamba. En 1995 se anunció la construcción del primer templo de Bolivia y, cinco años después, el 30 de abril de 2000, el presidente Gordon B. Hinckley dedicó el Templo de Cochabamba Bolivia. Desde entonces, este lugar ha sido un símbolo de fe y esperanza para miles de familias y ocupa un lugar especial en la historia de la Iglesia en el país.

La presencia de la Iglesia en Cochabamba también se refleja en las oportunidades de compartir, servir y fortalecer los vínculos con la comunidad. En 2024, miembros de las siete estacas participaron junto a sus amigos en un festival cultural que reunió alrededor de 630 personas, celebrando las tradiciones bolivianas y fortaleciendo los lazos de amistad.

Estas experiencias reflejan una enseñanza central del evangelio de Jesucristo: amar y servir a los demás. El Salvador enseñó: «Amaos los unos a los otros» (Juan 13:34). Para quienes siguen Su ejemplo, el servicio puede comenzar con acciones sencillas: ayudar a una familia, acompañar a quien atraviesa una dificultad, compartir nuestros talentos o simplemente estar atentos a las necesidades de quienes nos rodean.

Al celebrar un nuevo aniversario, Cochabamba tiene la oportunidad de mirar hacia su pasado con gratitud y hacia el futuro con esperanza. La historia de una comunidad no solo se encuentra en sus acontecimientos importantes, sino también en las pequeñas acciones de las personas que cada día deciden hacer el bien.

Para los miembros de la Iglesia, amar esta tierra también significa procurar su bienestar y contribuir a construir comunidades donde las familias puedan fortalecerse, los vecinos puedan sentirse acompañados y cada persona tenga oportunidades de servir.

Este 14 de septiembre, al celebrar Cochabamba, recordamos a quienes hicieron historia y también a quienes hoy continúan construyéndola.

Porque el verdadero legado de una comunidad no está solamente en lo que se construye con las manos, sino también en las vidas que se transforman mediante el amor, la fe y el servicio.

Feliz aniversario, Cochabamba.