Turismo para el Bienestar Colibrí Viajero es un programa de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México que busca garantizar el derecho al turismo e incluir a la población vulnerable en la actividad turística. Ofrece de manera gratuita paseos y recorridos turísticos con transporte, guías y acceso a las principales zonas turísticas, culturales y naturales de la Ciudad de México.
Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
El Centro para visitantes -anexo al Templo de la Ciudad de México- es un lugar abierto al público en el que se puede aprender más sobre las creencias de los miembros de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, así como de la historia de la Iglesia en México.
Este verano, el Centro para Visitantes recibió a más de 400 personas que asistieron como parte de un recorrido organizado por el grupo Colibrí Viajero. A diferencia de las visitas regulares, los miembros del Colibrí Viajero tuvieron un recorrido con un enfoque turístico.
El director del Centro para Visitantes, el élder Robin Roundy, compartió que los visitantes disfrutaron el recorrido: “Les gustó mucho. Les fascina estar aquí. Les parece interesante lo que decimos, se les hace muy hermoso el lugar y tienen una reacción muy positiva”.
El lugar cuenta con elementos didácticos y con recorridos personalizados, realizados por misioneras de la Iglesia, quienes dedican un año y medio de servicio voluntario para enseñar sobre la Iglesia a las personas que están interesadas y ayudarlas a acercarse a Cristo.
Los visitantes tuvieron la oportunidad de recorrer el lugar en grupos pequeños y al final del recorrido aproximadamente 90 aceptaron el obsequio de un Libro de Mormón.
La Hermana Vera, una misionera del Centro, dijo que una de las visitantes quería seguir aprendiendo: “Una vez una persona que era parte de este grupo de turistas nos comentó que había estado en contacto con los misioneros. Al estar aquí y compartir una breve experiencia con ella, tuvo el deseo de seguir en contacto con esos misioneros”.
Marco Antonio Escareño, de la Secretaría de Turismo, guió a uno de los grupos y expresó su satisfacción con el recorrido: “Yo tuve la oportunidad de hacer unos comentarios históricos, todos estaban muy contentos y fue muy provechoso. Todo estuvo muy impresionante, desde la limpieza, el trato muy caluroso y afectuoso hacia los demás, la cortesía. El director fue una persona carismática y sensible y las misioneras muy amables. Quizá no es fácil para el público en general aceptar acceder a un sitio religioso como este, porque hay resistencias naturales, pero le dije al grupo: Vamos a ver, vean las instalaciones, vean que también es una propuesta en la que mucha gente cree, entonces vamos con tolerancia, y la gente quedó muy contenta”.