La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a través de la Estaca Pachacámac, realizó una reunión dominical especial con el propósito de fortalecer la organización de la iglesia y atender el crecimiento de sus miembros en la zona sur de Lima. Esta acción refleja el compromiso continuo de edificar a las familias y facilitar su participación activa en la vida espiritual y comunitaria.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
La actividad se llevó a cabo el domingo 19 de abril de 2026 en la unidad local de Lurín, donde se anunció la creación de la Rama El Valle de Pachacámac, que se convierte en la novena unidad de la estaca. Esta nueva organización congregará a miembros residentes del valle del río Lurín, incluyendo zonas como Puente Lurín, Fundo Santa Rosa, Huertos de Lurín, Huertos de Villena, Rinconada Alta de Puruhuay, Platanal Bajo, Casa Blanca y áreas colindantes con la avenida Manuel Valle, en el distrito de Pachacámac.
La reunión fue presidida por Danny J. Vásquez Aguirre, presidente de la Estaca Pachacámac, quien presentó a los nuevos líderes llamados a conformar la presidencia de la rama: Walter Alberca Huamán como presidente, Elías Gómez Parco como primer consejero y Sergio Pariona Jaulis como segundo consejero. La jornada incluyó la participación de un coro integrado por miembros, así como mensajes espirituales orientados a fortalecer la fe y el compromiso de los asistentes.
Durante el desarrollo de la reunión, se resaltó la importancia de la organización de la Iglesia para acercar a las familias a sus centros de adoración, facilitar el servicio en la comunidad y fortalecer los lazos entre vecinos.
La creación de esta nueva unidad representa un paso significativo en el crecimiento de la Iglesia en la zona, permitiendo a los miembros vivir el Evangelio de manera más cercana y activa. Los asistentes expresaron gozo y gratitud por esta oportunidad, reconociendo el impacto positivo que tendrá en sus vidas y su entorno.
La Iglesia reafirma su misión de fortalecer a las familias, promover el servicio y acercar a las personas a Jesucristo, contribuyendo al bienestar espiritual y social de las comunidades donde está presente.