Nota de prensa

Día Internacional de la Beneficencia inspira solidaridad y servicio cristiano

Cada 5 de septiembre se recuerda el Día Internacional de la Beneficencia, resaltando acciones solidarias y humanitarias que fortalecen la paz y el amor al prójimo en todo el mundo

El Día Internacional de la Beneficencia se conmemora cada 5 de septiembre para reconocer el valor de la solidaridad y el altruismo en la mitigación del sufrimiento humano y en la promoción de la paz.

La fecha fue elegida en honor al aniversario del fallecimiento de la Madre Teresa de Calcutaquien dedicó su vida a servir a los más pobres y recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979.

La beneficencia se entiende como actuar de manera desinteresada en favor del prójimo, sin esperar nada a cambio. Se refleja en acciones solidarias mediante las cuales se brinda apoyo a quienes lo necesitan.

Según La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la beneficencia o caridad es el amor puro de Cristo: el sentimiento más noble y fuerte que permite mostrar compasión y un interés genuino por los demás, tal como lo demostró Jesucristo durante Su ministerio terrenal y a través de Su Expiación. Se reconoce en quienes poseen este amor por su paciencia, amabilidad, humildad y disposición de sacrificarse en favor del prójimo.

En este marco, La Iglesia de Jesucristo comparte un mensaje de servicio y solidaridad, recordando su labor humanitaria en todo el mundo. A través de su programa Servicios Caritativos (Latter-day Saint Charities), impulsa proyectos en más de 190 países, enfocados en la asistencia a comunidades vulnerables y personas en situación de desamparo.

Estas iniciativas incluyen programas de alimentación, acceso a agua potable, salud materno-infantil, respuesta ante desastres naturales, donación de sillas de ruedas, capacitación en autosuficiencia y apoyo a refugiados.

En los últimos años, millones de personas se han beneficiado de estas acciones, que reflejan el compromiso cristiano de amar al prójimo y tender la mano a quienes más lo necesitan, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.