A lo largo de aproximadamente 4 kilómetros de costa, los voluntarios recorrieron playas y sectores rocosos para recolectar residuos que habían llegado a la costa. Niños, adolescentes, jóvenes adultos, misioneras y misioneros, miembros de la Iglesia, amigos y vecinos participaron de las diferentes tareas.
El objetivo de la jornada fue más allá de retirar basura. La actividad buscó generar conciencia sobre el impacto de los residuos en el océano e invitar a la comunidad a asumir acciones concretas para reducir la contaminación, especialmente aquella causada por los plásticos.
La jornada contó con el acompañamiento de la Municipalidad del Partido de General Pueyrredón. Matías Cosso, director de Unidad de Gestión, propuso nuevamente este espacio para realizar la actividad y colaboró con la gestión de permisos, materiales y logística necesaria para retirar las bolsas de residuos recolectadas.
Al referirse a la jornada, Cosso destacó tanto el trabajo realizado como el mensaje de unidad y cuidado que acompañó la iniciativa: “Una jornada impresionante desde Punta Iglesias hasta calle Mariani de trabajo manual, donde no solo se retira la basura que el mar lleva hasta nuestras playas, es mucho más que eso, la concientización que se busca con estas tareas, el potenciar este mensaje de unidad, de cuidado y de respeto no solo por el ambiente, por el prójimo. Es gratificante. Estimula. Gracias”.
La concientización fue una parte fundamental de la actividad. Como parte de la iniciativa, jóvenes prepararon y distribuyeron folletos entre las personas que transitaban por la zona, con información y propuestas para “Frenar la marea de plástico”.
También se invitó a los transeúntes a sumarse al servicio. Para facilitar su participación, se pusieron a disposición guantes y bolsas de residuos para quienes quisieran colaborar con la limpieza de la costa.
De esta manera, la jornada permitió que el mensaje llegara más allá de quienes ya formaban parte de la actividad y brindó a otros miembros de la comunidad la posibilidad de involucrarse directamente en el cuidado de la playa.
El servicio también incluyó acciones destinadas a contribuir con un espacio más accesible para la comunidad. Uno de los grupos participantes se sumó al proyecto “Playa Accesible para Todos”, una iniciativa que permite que personas con movilidad reducida puedan acceder a la playa y al mar mediante una silla anfibia y el acompañamiento de guardavidas capacitados.
Durante la jornada se restauró el mural de la Playa Accesible y se pintaron las barandas de la bajada y los cestos de residuos. Además, se donaron colilleros y porta colilleros que habían sido preparados previamente por niños junto con sus familias y líderes. Estos elementos fueron decorados con frases destinadas a promover el cuidado de la playa.
Los voluntarios agradecieron a los guardavidas por permitirles ser parte de este espacio y, especialmente, a Jorge Riccillo, del Balneario Perla Norte, por su apoyo al trabajo realizado durante la jornada.
Uno de los aspectos destacados de la actividad fue la diversidad de personas que participaron. Más de 244 voluntarios, reconocibles por sus característicos chalecos amarillos, se distribuyeron a lo largo de la costa para colaborar con las diferentes tareas.
Entre ellos participaron niños, adolescentes, jóvenes adultos, misioneras y misioneros provenientes de diferentes lugares del mundo que actualmente sirven en la ciudad, miembros de la Iglesia, amigos y vecinos que conocieron la iniciativa a través de publicaciones o de los medios de comunicación.
La participación de personas de diferentes edades y contextos convirtió una jornada de limpieza en una oportunidad para encontrarse, trabajar juntos y fortalecer los vínculos con la comunidad.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
La jornada “El Océano empieza en vos” permitió unir el servicio a la comunidad con la concientización sobre el cuidado del ambiente. Cada bolsa de residuos recolectada, cada espacio restaurado y cada conversación con quienes transitaban por la costa contribuyó a transmitir un mensaje sencillo: las acciones individuales pueden ser parte de un esfuerzo colectivo.
La actividad fue organizada con la participación de la Estaca Mar del Plata y la Estaca Mar del Plata Argentina Norte, en una iniciativa multiestaca coordinada por el Consejo de Comunicación de Coordinación Bahía Blanca.