El élder Gerrit W. Gong, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, afirmó el sábado que las comunidades de fe pueden contribuir a garantizar que la inteligencia artificial promueva el florecimiento humano y esté al servicio del bien común.
Durante su intervención en el Foro Interreligioso del G20, celebrado en Salt Lake City, el líder de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días presentó la fe, la brújula moral y el florecimiento humano como referencias esenciales en una época marcada por el rápido avance tecnológico.
«La inteligencia artificial no alcanzará todo su potencial hasta que logremos que sea tan buena moralmente como poderosa», señaló Gong. «Y no cumpliremos con nuestra responsabilidad hasta que comprendamos que nosotros, y no ninguna tecnología, debemos moldear nuestro mejor futuro».
Al dirigirse a los participantes del encuentro interreligioso, el élder Gong sostuvo que la inteligencia artificial debe orientarse no solo por las capacidades tecnológicas, sino también por valores morales duraderos y por el respeto a la dignidad humana.
El apóstol destacó iniciativas destinadas a garantizar que la inteligencia artificial refleje principios éticos y valores vinculados con la fe. En ese contexto, mencionó el Consorcio para la Evaluación de la Fe y la Ética en IA (CEFE-AI), una colaboración que reúne a seis universidades y líderes religiosos para evaluar cómo los sistemas de inteligencia artificial responden a cuestiones relacionadas con la fe, la religión y los valores humanos.
Asimismo, afirmó que estos esfuerzos pueden contribuir al desarrollo de una inteligencia artificial precisa, respetuosa y basada en principios éticos que promuevan la dignidad humana y favorezcan el florecimiento de las personas.