Ciudad de México a 31 de agosto de 2026.- Como parte de sus actividades durante su reciente visita a México, el élder Ulisses Soares, del Quórum de los Doce Apóstoles, y su esposa Rosana, se reunieron con misioneros de la Misión Ciudad de México Noroeste. Fue acompañado por el élder Moisés Villanueva, presidente del Área México, y su esposa Leticia; así como por el élder Adrián Méndez, Setenta de Área; y los líderes de la misión Christopher J. y Shawna Brady.
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La hermana Rosana Soares habló sobre el cambio de las personas cuando se arrepienten al conocer el evangelio. “Cuando una persona cambia su corazón, las cosas atractivas del mundo pierden su encanto”, dijo.
Al citar las palabras del Salvador, cuando dijo a sus discípulos que había vencido al mundo, reflexionó que “vencer al mundo[1] significa que aumentará su resistencia al pecado. Significa aumentará su amor por Dios y Su Hijo Amado”.
Comparó el proceso de conversión de las personas que se unen a la iglesia, a un proceso que debe suceder en la vida de los propios misioneros. “No puedes hacer las mismas cosas que hacías antes después de saber las cosas que sabes ahora”, enfatizó.
Por ello les invitó a aprovechar esta oportunidad en su misión “para aprender, crecer y cambiar”. Los desafió a encontrar dos cosas para cambiar: una difícil y otra no tan difícil y tratar durante un mes de deshacerse de ella.
Por su parte el élder Soares invitó a los misioneros de esta misión a comprender la naturaleza sagrada y profunda de su llamamiento como misioneros, ya que “en la medida que comprendan bien su importancia podrán ser exitosos en su servicio como misioneros.”
Puso como ejemplo a Jesucristo “quien no solo comprendió perfectamente su misión sino que lo aceptó y actuó de acuerdo con la naturaleza divina de Su misión de manera exitosa”, explicó.
“Al llegar a comprender este principio fundamental y aplicarlo fielmente mientras nos esforzamos por cumplir nuestro objetivo, el Señor magnificará nuestros esfuerzos y nos bendecirá más allá de nuestra capacidad”, dijo el Elder Soares.
También enseñó que su decisión de servir una misión muestra su disposición de compartir lo que ha bendecido sus vidas y “muestra la fe y el deseo que tienen de cambiar y ser discipulos verdaderos de Cristo”.
“Esta decisión cambiará su vida y la de muchas personas”, agregó al finalizar esta reunión en la que varios misioneros expresaron gratitud por haber participado y se dijeron inspirados para regresar a sus áreas y servir con más energía.
[1] Juan 16:33