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Nota de prensa

Elder Stevenson anima a misioneros de México a usar el Libro de Mormón y a compartir su testimonio

Monterrey, Nuevo León, 20 de febrero de 2026.- En dos reuniones realizadas con un día de diferencia, el élder Gary E. Stevenson se reunió con aproximadamente 500 misioneros de las Misiones México Mérida, México Monterrey Este y México Monterrey Oeste. Le acompañaron el presidente y la hermana Thorderson de la Misión Mérida; el presidente y la hermana Rojas de la Misión Monterrey Este; y el presidente y la hermana Bretado de la Misión Monterrey Oeste. También estuvieron presentes el élder Marcus B. Nash, de la presidencia de los Setenta; y los miembros de la Presidencia de Área México; acompañados por sus respectivas esposas.

El élder Stevenson habló sobre el profundo amor que los misioneros desarrollan por los lugares y las personas entre quienes sirven, tal como él llegó a amar Japón y a su gente durante su propia misión como joven, y más tarde como presidente de misión junto con su esposa.

También señaló que las personas a menudo desarrollan amor por los lugares donde conocieron el evangelio por primera vez. “Algunos de los misioneros que sirven en México son mexicanos y otros no, pero compartimos un amor por esta tierra”, dijo.

“Pensemos en el amor que Alma describe por el lugar donde llevó a cabo su ministerio[1], porque es el lugar donde las personas llegaron a conocer al Señor—y es donde ustedes han llegado a conocerlo más profundamente”.

Al compartir su testimonio, el élder Stevenson invitó a los misioneros a tener plena confianza en que fueron llamados y asignados por revelación. “El Señor —quien sabe todo acerca de ustedes. Él es quien los trajo aquí”, enfatizó.

Repasó varios principios enseñados en Predicad Mi Evangelio, como la apostasía, la Restauración y la verdad de que Jesucristo dirige Su Iglesia hoy mediante Apóstoles vivientes que poseen la autoridad del sacerdocio restaurada sobre la tierra.

Reiteró que el Libro de Mormón fue traducido por el don y el poder de Dios, y que las personas pueden acercarse más a Dios al estudiarlo y vivir sus enseñanzas. “El Libro de Mormón es la evidencia tangible de lo que enseñamos y nos permite compartir nuestro testimonio de Jesucristo”, dijo. También enseñó que los misioneros serán “grandemente bendecidos” al usar Predicad Mi Evangelio y las Escrituras para magnificar su ministerio como siervos del Señor Jesucristo.

“El capítulo 11 (de Predicad Mi Evangelio) es uno de mis favoritos”, añadió, “porque nos enseña a extender invitaciones siempre. Antes de comenzar cualquier reunión, identifiquen qué invitación extenderán. Sigamos el patrón de invitar, prometer bendiciones y testificar. Esta es una de las herramientas más poderosas que tenemos”.

El élder Stevenson también habló de la importancia de permanecer en la senda de los convenios ya que el discipulado continúa durante toda la vida, no solo durante la misión. “Esperamos ver esta consagración por el resto de sus vidas”.

Testificó del profeta viviente: “Los profetas son los portavoces del Señor; hablan en Su nombre. Otro fruto de la Restauración del evangelio es la obra misional. Ha sido parte de la obra del Señor desde el principio, compartir el evangelio es vital para Su obra”.

Repasó la revelación dada a Jared Carter en Doctrina y Convenios sección 79 y la comparó con la carta de llamamiento que cada misionero recibe, la cual describió como revelación dada a ellos a través del profeta. Les invitó a reflexionar sobre esta verdad, y compartió experiencias de su propio servicio misional en Fukuoka, Japón, así como las de sus antepasados.

“Nuestro éxito no se mide por el número de bautismos”, enfatizó el élder Stevenson. Citó el capítulo 1 de Predicad Mi Evangelio: Su éxito como misioneros se determina principalmente por su deseo y compromiso de encontrar, enseñar, bautizar y confirmar conversos y ayudarles a llegar a ser discípulos fieles de Cristo y miembros de Su Iglesia. El verdadero éxito proviene de nuestro deseo y nuestro compromiso” [2], recalcó.

Vestirse con la Armadura de Dios

La hermana Lesa Stevenson compartió con misioneros de las tres misiones algunas de sus experiencias con la obra misional y las maneras en que ha visto manifestarse el amor de Dios a través de los misioneros, tanto para quienes reciben el evangelio como en su propia vida.

“Trabajen arduamente. No permitan que pase un día sin sentir que dieron el cien por ciento”, animó. “Cuando regresen a casa, recordarán su misión todos los días. Que su corazón esté lleno del conocimiento de que sirvieron a su Padre Celestial lo mejor que pudieron”.

El élder Eyre habló sobre la importancia de encontrar personas a través de los miembros de la Iglesia, lo que aumenta la probabilidad de que los nuevos miembros permanezcan activos.

La hermana Nash habló del poder del Libro de Mormón, relatando una experiencia de sus antepasados y cómo, después de leer el libro, estuvieron preparados para unirse a la Iglesia por medio del bautismo en 1832. También recordó a los misioneros la promesa del presidente Russell M. Nelson: “Les prometo que, si cada día estudian el Libro de Mormón con espíritu de oración, cada día tomarán mejores decisiones. Les prometo que cuando mediten en lo que estudien, se abrirán las ventanas de los cielos y recibirán respuestas a sus preguntas y dirección para su vida. Les prometo que, si cada día se sumergen en el Libro de Mormón, estarán vacunados contra los males de esta época”[3].

El élder Nash habló de la importancia de continuar usando Predicad Mi Evangelio, especialmente los principios de invitar y ayudar a otros a venir a Cristo, y de dejar cada área en mejores condiciones que cuando llegaron.

 

[1]  Mosíah 18:30

[2] D. y C. 4:3

[3] Russell M. Nelson, El Libro de Mormón: ¿Cómo sería su vida sin él?, Conferencia General octubre 2017