Nota de prensa

Elder Stevenson invita a jóvenes de México a convertirse en discípulos de Cristo de por vida

Cualquier edad es un buen momento para prepararse para servir en una misión, dijo.

Mérida, Yucatán, 18 de febrero de 2026.- Ante un grupo de aproximadamente mil jóvenes de Mérida y de Campeche, sus padres y líderes, el élder Gary E. Stevenson del Quórum de los Doce Apóstoles participó en un devocional para futuros misioneros, en el que estuvo acompañado por el élder Marcus B. Nash de la presidencia de los Setenta, así como por los élderes Moisés Villanueva, Brik V. Eyre y José Luis Alonso, de la presidencia del Área México, y sus respectivas esposas.

“Es un momento increíble para vivir y para pertenecer a la Iglesia. Estamos en la última dispensación y estamos viendo al Señor acelerar Su obra. Tenemos más de 85 mil misioneros en el mundo. Hay 3 mil misioneros de México y pronto serán 5 mil”, comentó el élder Stevenson.

“Algunos de ustedes que tienen 17 años, pronto abrirán el portal misional (en internet). Sin embargo, cualquiera que sea su edad es un buen momento para prepararse para ser misioneros”.

“Caminar con Dios y convertirnos en discípulos de por vida es la preparación más importante que pueda ocurrir en sus vidas”. Por eso, explicó el élder Stevenson, si nos mantenemos en la senda de los convenios, estaremos listos y preparados, no sólo para la misión sino para toda la vida.

Elder Stevenson también compartió con los jóvenes varios elementos que contribuirán a su preparación como futuros misioneros y a convertirse en discípulos de por vida de Jesucristo.

Entre esas ideas están leer y estudiar el Libro de Mormón; tener una recomendación para el templo y acudir a la Casa del Señor. “Los animo a ser dignos de tener una recomendación del templo. Qué bendición y privilegio es tener una recomendación desde los 11 años”.

Otros elementos que les ayudarán, continuó enseñando el élder Stevenson, incluyen la preparación espiritual para recibir la bendición patriarcal. Aunque no hay una edad específica para recibirla, “invito a toda la juventud a prepararse y recibir su bendición patriarcal cuando estén listos; esto le ayudará a prepararse para ser misioneros”.

Asistir a la iglesia cada semana y participar de la santa cena, es parte también de nuestra preparación misional. El camino del convenio que incluye asistir al templo y la adoración semanal en la reunión sacramental.

“Cada día de mi vida desde que serví como misionero, en algún momento del día, he pensado en mi servicio misional, no puedo pensar en otra cosa que haya influido tanto en mi vida en ese tiempo que mi servicio misional, eso ha permitido que lleguen otras bendiciones hermosas que han bendecido mi vida… les exhorto a asegurarse en el camino de preparación de discipulado de por vida de Jesucristo y lleven a cabo una misión de tiempo completo.”

Apagar el ruido del mundo y enfocarnos en la voz del Salvador

La Hna. Eyre habló sobre la experiencia de su hijo jugando basquetbol y de una persona que asistía a todos los partidos y trataba de dirigir al equipo desde las gradas. “No escucho a nadie que no sea mi entrenador”, dijo su hijo explicando cómo esto no tuvo el poder de distraerlo pues había aprendido a apagar todas las voces y escuchar sólo la voz de su entrenador, el más importante.

Luego hizo la analogía invitando a los jóvenes a “apagar” el ruido y las voces a su alrededor que están tratando de captar su atención. “Aprendan a filtrar todo y enfocarse en quien más importa, aquel que tiene el mayor interés en (el bienestar) de ustedes. Esa persona es nuestro Salvador Jesucristo”. Luego enseñó que algunas herramientas que les ayudarán a enfocarse en la voz del Salvador son la oración, la revelación y la lectura de las escrituras. “Pueden apagar el ruido del mundo y enfocarse en lo que Jesucristo tiene para ustedes. Él los ama y desea lo mejor para ustedes”.

El élder Eyre por su parte habló acerca de su experiencia al asistir a un devocional en el Centro de Capacitación Misional de la Ciudad de México (CCM). “Cuando los veo a ustedes estoy pensando en ese grupo de jóvenes del CCM que están preparándose para invitar a otros a venir a Cristo.”

Extendió la invitación de caminar con Cristo, orar con más fuerza y mantener un enfoque en la casa del Señor. “Hay mucho gozo cuando tratamos de andar con Cristo” dijo.

La hermana Nash explicó a los jóvenes que al igual que alguien se ejercita para estar en buena forma, “si desean obtener beneficios espirituales debemos esforzarnos y trabajar. El presidente Nelson nos invitó a tomar las riendas de nuestro testimonio de Jesucristo, háganse cargo de su propio testimonio de Jesucristo y Su evangelio. Trabajen para conseguirlo; nútranlo de manera que crezca, aliméntenlo con la verdad”[1].

Al tomar la palabra el élder Nash hizo énfasis en que los jóvenes conozcan su identidad y citó la escritura del Libro de Mormón “vosotros sois los hijos de los profetas; y sois de la casa de Israel; y sois del convenio que el Padre concertó con vuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu posteridad serán benditas todas las familias de la tierra”[2].

“Es su deber sagrado ir a bendecir a todas las naciones de la tierra”, subrayó el élder Nash y luego compartió una invitación del presidente Nelson, señalando que cada persona que ha hecho convenios con Dios comparte esta responsabilidad: reafirmo enfáticamente que el Señor ha pedido a cada hombre joven digno y capaz que se prepare para la misión y sirva en ella. Para los hombres jóvenes Santos de los Últimos Días, el servicio misional es una responsabilidad del sacerdocio. A ustedes, hombres jóvenes, se les ha reservado para esta época en que tiene lugar el prometido recogimiento de Israel[3].
 

[1] Russell M. Nelson, Vencer al mundo y hallar descanso, Conferencia General octubre 2022

[2] 3 Nefi 20:25

[3] Russell M. Nelson, Predicar el Evangelio de paz, Conferencia General abril de 2022