La Estaca Lima Perú Central de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días celebró su conferencia semestral, reuniendo a miembros que acudieron con gratitud y fe para participar de un encuentro de instrucción y edificación espiritual. Estos espacios representan un momento de unidad y renovación para las familias y miembros de la Iglesia, quienes se fortalecen mediante la guía de líderes inspirados.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
El domingo 31 de agosto, en el marco de esta conferencia, se anunció la nueva presidencia de estaca que guiará a los miembros de esta unidad de la Iglesia. Eder Estuardo Marquina Rodríguez fue llamado como presidente de la Estaca Lima Perú Central, acompañado por Saúl Abel Mallqui Vera como primer consejero y Raúl Ronald Rodríguez Pérez como segundo consejero.
Durante la sesión, los Setentas élder Sandino Román y élder Carlos Velasco ofrecieron mensajes de orientación y fortaleza espiritual. Ambos subrayaron la importancia de sostener a los nuevos líderes con fe, unidad y obediencia, tal como se sigue la voz del Señor Jesucristo. Asimismo, recordaron que un liderazgo inspirado fortalece a las familias, edifica la fe y brinda protección frente a los desafíos de la vida.
El nombramiento de la nueva presidencia refuerza el compromiso de la Estaca Lima Perú Central de continuar edificando el Reino de Dios mediante la vivencia de los principios del Evangelio restaurado. Los miembros fueron invitados a sostener a sus líderes y renovar su dedicación al Salvador, participando en la obra misional, el servicio cristiano y el fortalecimiento de los hogares como centros de fe.
Con esta nueva etapa, la Estaca Lima Perú Central reafirma su propósito de ayudar a cada persona a acercarse más a Jesucristo, fomentar la unidad entre sus congregaciones y seguir brindando luz y esperanza a la comunidad. Esta renovación de presidencia de estaca se convierte en una oportunidad para fortalecer la fe y la unión de los santos en Lima.