La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a través de la Estaca Tacna Perú, organizó un servicio devocional especial en homenaje a William Cipriano Romero Gómez (1938–2026), recordado como el primer misionero peruano de la Iglesia. El devocional tuvo como propósito honrar su legado de fe, servicio y dedicación a la obra misional, enmarcando su vida en el crecimiento histórico de la Iglesia en el país.
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| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
El servicio conmemorativo se realizó el 11 de febrero de 2026 en la ciudad de Tacna, congregando a familiares, amigos y miembros. La reunión tuvo como objetivo recordar su trayectoria espiritual, expresar gratitud por su ejemplo y fortalecer el testimonio de la esperanza en Jesucristo y en el Plan de Salvación.
Nacido el 16 de septiembre de 1938 en Moquegua, Perú, fue hijo de Edilberto Eduardo Romero Gamboa y Heraclides Filomena Gómez Cornejo. Desde joven cultivó valores de esfuerzo, responsabilidad y fe que lo acompañaron durante toda su vida. Durante la ceremonia, líderes locales y miembros compartieron mensajes y recuerdos de su servicio misionero, iniciado el 6 de octubre de 1960, cuando fue llamado a la Misión Andina con tan solo 22 años.
Se destacó su participación en el establecimiento de nuevas congregaciones y su influencia en generaciones de jóvenes a quienes motivó a servir misiones. El servicio incluyó himnos, oraciones y mensajes doctrinales centrados en la fe y la perseverancia.
En los mensajes también se resaltó su ejemplo en el ámbito familiar. Contrajo matrimonio con Nancy Rosario Vargas el 30 de octubre de 1982 y posteriormente fueron sellados en el Templo de Lima Perú el 26 de noviembre de 1994. Juntos formaron un hogar centrado en la fe y el amor, criando a sus hijos Marco Alejandro, Carolina del Rosario y Claudia Patricia, y disfrutando del cariño de sus nietos.
Durante el servicio conmemorativo se compartieron reflexiones centradas en la fe, la esperanza y el legado que dejó en el país. El presidente de la Estaca Tacna Perú, José Hidalgo, destacó los principios del Plan de Salvación, la Expiación y la Resurrección de Jesucristo, así como la importancia de la obra del templo, enseñanzas que brindaron consuelo y fortaleza espiritual a los asistentes.
El homenaje puso énfasis en los valores que guiaron su vida: el servicio desinteresado, la unidad familiar y la dedicación constante a la obra del Señor. Los asistentes reflexionaron sobre el impacto de su ejemplo en la comunidad y en el crecimiento de la Iglesia en el Perú, reconociendo que su legado continúa inspirando a nuevas generaciones.
La Iglesia de Jesucristo reafirma su misión de invitar a todas las personas a venir a Cristo, fortaleciendo a las familias y sirviendo a la comunidad, y expresó gratitud por la vida y el legado de quienes han contribuido fielmente a la edificación de la obra del Señor.