Nota de prensa

Guatemala reúne a líderes de opinión durante el Simposio Internacional de Libertad Religiosa

Líderes religiosos, académicos, medios de comunicación y expertos internacionales impulsan el diálogo, el respeto mutuo y la construcción de paz mediante la libertad religiosa.

El 27 de agosto de 2026 en la Ciudad de Guatemala, Guatemala, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días participó en el Simposio Internacional de Libertad Religiosa en Guatemala, un encuentro que reunió a distintos líderes religiosos, académicos, periodistas de Centroamérica para dialogar sobre la libertad religiosa como un derecho humano fundamental y su contribución a la paz, el respeto y la convivencia.

La actividad fue organizada por el International Center for Law and Religion Studies (ICLRS) de la J. Reuben Clark Law School de la Brigham Young University (BYU), en coordinación con la Universidad Regional de Guatemala, el Frente Parlamentario por la Libertad Religiosa, el Foro por la Libertad Religiosa, así como el Foro Interreligioso de las Américas y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El simposio inició con un mensaje de apertura del élder Ryan K. Olsen, miembro de la Presidencia del Área Centroamérica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien destacó que uno de los principales desafíos de las sociedades actuales es aprender a convivir, respetarse y trabajar juntos aun cuando existan diferencias de creencias y convicciones. Asimismo, invitó a los participantes a construir puentes de entendimiento y colaboración entre personas, comunidades e instituciones.

Por su parte, Gary B. Doxey, director asociado del Centro Internacional de Estudios de Derecho y Religión de la Universidad Brigham Young, señaló que la libertad religiosa fortalece a las personas, las familias y las sociedades, y resaltó la importancia de generar espacios donde representantes de diferentes tradiciones religiosas, gobiernos, academia y sociedad civil puedan conocerse y aprender unos de otros.

Durante el simposio se desarrollaron cuatro paneles temáticos enfocados en la libertad religiosa como derecho humano fundamental, el papel de la juventud en la construcción de sociedades más respetuosas, los desafíos legislativos para la protección de este derecho y la importancia de fortalecer la cooperación entre comunidades religiosas.

Por su parte, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo Metropolitano de Panamá, invitó a fortalecer el diálogo entre las comunidades de fe y recordó que “somos distintos, pero no distantes”.

Visitas a lugares sagrados de distintas tradiciones religiosas

Como parte de las actividades del simposio, los invitados internacionales participaron en un recorrido por diversos lugares sagrados y espacios de adoración representativos de la riqueza religiosa de Guatemala, entre ellos, la Catedral Metropolitana de Guatemala de la Iglesia Católica, Casa de Dios, Monasterio de la Santísima Trinidad, Lavra Mambré y el Templo de Miraflores, Ciudad de Guatemala de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde pudieron conocer la historia, las creencias y la contribución de cada comunidad de fe al desarrollo espiritual y social del país.

Estas visitas fortalecieron los lazos de amistad y entendimiento entre los participantes, promoviendo un ambiente de respeto mutuo y aprecio por la diversidad religiosa.

Un compromiso compartido con la libertad religiosa

La actividad concluyó con un mensaje del élder Patricio M. Giuffra, miembro de la Presidencia del Área Centroamérica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien invitó a los asistentes a continuar construyendo puentes de entendimiento y colaboración, reconociendo que la libertad religiosa beneficia a toda la sociedad y favorece entornos más pacíficos y respetuosos; además destacó que:

“…más allá de las diferencias, las comunidades religiosas comparten principios y valores que pueden contribuir a la construcción de sociedades más pacíficas y a un mejor futuro para las nuevas generaciones”.

El simposio reafirmó el valor de la libertad religiosa y de conciencia como pilares fundamentales de una sociedad democrática, así como la importancia del diálogo interreligioso para fomentar el respeto, la cooperación y la búsqueda del bien común.