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Nota de prensa

La Iglesia destaca la fe, el servicio y la influencia de las mujeres en el evangelio de Jesucristo

En el "Día Internacional de la Mujer"

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el Área de Centroamérica, reconoce a las mujeres que edifican hogares, comunidades y congregaciones a través de su fe, servicio y compromiso con los enseñanzas del Salvador.

A lo largo del ministerio terrenal de Jesucristo, las mujeres ocuparon un lugar central como discípulas, testigos de milagros y anunciadoras de Su resurrección. Hoy, su influencia continúa presente en cada hogar y unidad de la Iglesia, donde ejercen dones espirituales, liderazgo, compasión y una fe inquebrantable.

Este año, la Iglesia destaca la historia de tres mujeres de Centroamérica, cuyos esfuerzos reflejan cómo el Evangelio transforma vidas y cómo ellas, a su vez, bendicen a quienes las rodean: Adriana Hernández Olivares, de Costa Rica; Yndira Nineth Gálvez García de Juárez, Cobán, Guatemala y Vilma López, de El Salvador.

Educadora, líder en la Iglesia y ejemplo de fe constante

Adriana Hernández Olivares expresó un profundo agradecimiento al Padre Celestial por la oportunidad de “servir, aprender y crecer”. Su vida ha estado marcada por su participación en organizaciones de la Iglesia como Mujeres Jóvenes, Primaria y Sociedad de Socorro, así como por sus años enseñando seminario, instituto y la Escuela Dominical.

Con una vocación dedicada a la educación especial, Adriana apoya el desarrollo emocional, conductual y social de sus estudiantes. “Cada día aprendo de ellos y valoro la oportunidad de acompañarlos en su crecimiento; ver los cambios es maravilloso”, afirmó.

Ella ha experimentado la alegría de la maternidad y la realización profesional. Ha aprendido que “colocar a Dios en el centro multiplica las bendiciones y fortalece todas las áreas de la vida”. Para ella, el ejemplo sencillo, aunque pueda parecer pequeño, puede tocar otras vidas de manera profunda y duradera.

Científica, misionera retornada y madre, guiada por el servicio

Yndira Nineth Gálvez García de Juárez, Cobán, Guatemala. Originaria de Huehuetenango y la menor de siete hermanos. Se bautizó en la Iglesia a los 26 años y más tarde sirvió como misionera en la Misión Escocia/Irlanda. Se selló a su esposo en el Templo de Quetzaltenango y recientemente disfrutan de la llegada de su primera hija.

En la Iglesia ha servido en múltiples llamamientos: ayudante de Guardería, presidenta y consejera de Mujeres Jóvenes, maestra de Seminario, Directora de Comunicaciones en la Región Cobán y, junto a su esposo, asesora de Jóvenes Adultos Solteros. También participó como líder de acomodamiento durante las puertas abiertas del Templo de Cobán, Guatemala.

En su vida profesional ha construido una trayectoria como química bióloga. Trabajó en hospitales nacionales, bancos de sangre y en instituciones públicas. Durante la pandemia de COVID‑19 brindó apoyo directo en el procesamiento de muestras, contribuyendo a los esfuerzos de salud pública del país. Actualmente supervisa y es socia copropietaria de laboratorios clínicos privados. 

Emprendedora, madre y líder dedicada al servicio en su comunidad

Vilma Haydee López de Vásquez, de El Salvador, es cosmetóloga de profesión y madre de tres hijos, se unió a la Iglesia gracias a las enseñanzas de los misioneros y las bendiciones del Evangelio. En 2017 contrajo matrimonio y en 2021 se selló junto a toda su familia en el Templo de San Salvador.

Equilibrar su negocio de cosmetología, el cuidado del hogar y el servicio en la Iglesia no ha sido fácil, pero lo hace con amor y dedicación. Ha servido como presidenta de Primaria y como líder de la Sociedad de Socorro en el Centro de Reuniones El Molino en Santa Ana.

Su liderazgo en el evangelio de Jesucristo, le ha permitido impulsar actividades de servicio social en asilos y comunidades vulnerables. Uno de sus mayores anhelos es ver a sus hijos servir una misión de tiempo completo.

En cada una de estas historias, la fe en Jesucristo impulsa a estas mujeres a servir, aprender y elevar a quienes las rodean. 

El presidente Dallin H. Oaks ha enseñado que “El Señor tiene un amor y una preocupación especiales por Sus preciadas hijas; Él conoce sus deseos, necesidades y temores. El Señor es todopoderoso; confíen en Él".