Nota de prensa

La Iglesia de Jesucristo apoya proyecto de captación de agua de lluvia y agricultura urbana en Ciudad Retoño

La Paz, Estado de México, 2 de marzo de 2026.- La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días anunció una donación destinada a fortalecer el acceso al agua y la resiliencia comunitaria en Ciudad Retoño, un espacio de 17,000 m² afectado por la escasez crónica de agua.

La zona sufre por fugas en la red, infraestructura envejecida y contaminación, lo que deja a numerosas colonias —incluidas aquellas con más de 80 mil habitantes en zonas altas— con suministro irregular y condiciones que comprometen la salud pública.

La iniciativa beneficiará a toda la comunidad, especialmente a niños, jóvenes y mujeres; mientras que cerca de 100 madres cuidadoras participarán activamente mediante faenas, aportación de herramientas y asistencia a talleres de capacitación.

Esta donación permitirá rehabilitar y expandir un sistema de captación pluvial hoy en desuso. El proyecto busca garantizar acceso suficiente, diario y continuo al agua, reduciendo riesgos de enfermedades gastrointestinales, y fortaleciendo hábitos de higiene y bienestar.

Esta iniciativa contempla un sistema de captación pluvial de aproximadamente mil metros cuadrados para Ciudad Retoño; así como 300 eco-macetas “Efecto Verde” para 100 familias.

El paquete técnico incluye filtros de primera lluvia, desinfección y filtración (SED, GAC, UV), una cisterna de 5,000 litros, bomba de transferencia, sensores W+ para monitoreo y costos de flete.  

Además, el proyecto contempla seis talleres comunitarios sobre captación de agua y agricultura urbana, lo que permitirá que las familias incorporen estas prácticas de manera duradera.

Las eco-macetas se adquirirán mediante una alianza con Efecto Verde para integrar 100 huertos familiares.

La implementación del proyecto estará a cargo de Fundación Cauce Ciudadano (FCC), organización con ocho años de experiencia en proyectos socioambientales en La Paz, incluyendo apicultura urbana, sanitarios secos y huertos comunitarios. Su arraigo local y modelo participativo permitirán una movilización efectiva de las familias y una mayor apropiación del sistema.

Esta será la primera colaboración entre FCC y la Iglesia, abriendo oportunidades para crear un sitio demostrativo replicable y sentar bases para futuras iniciativas de seguridad hídrica y alimentaria en la región.