Nota de prensa

La Iglesia de Jesucristo oficializa ayuda humanitaria de 40 toneladas en Bolivia

La ayuda humanitaria permitió asistir oportunamente a hospitales y poblaciones vulnerables durante la reciente coyuntura en Bolivia, fortaleciendo el trabajo conjunto entre instituciones públicas y la Iglesia

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en coordinación con el Ministerio de Salud y Deportes, oficializó la donación de 2.500 kits de alimentos, equivalentes a 40 toneladas de ayuda humanitaria, con un valor aproximado de 100.000 dólares, cerca de un millón de bolivianos.

Si bien la ceremonia marcó la entrega oficial de la donación, los alimentos fueron distribuidos previamente debido a la emergencia provocada por los conflictos que atravesó el país, lo que permitió que la ayuda llegara oportunamente a quienes más la necesitaban.

Cada kit alimentario estuvo compuesto por productos de primera necesidad y alto valor nutricional: harina, arroz, fideos, aceite, azúcar, arvejas, frijoles, lentejas y atún, contribuyendo a la alimentación de miles de familias bolivianas.

Como parte de la distribución inmediata, 500 kits fueron entregados al Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, 400 kits al Gobierno Autónomo Municipal de El Alto y 430 kits al Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda para asistir a transportistas afectados por los bloqueos. El resto de la ayuda será distribuido por el Ministerio de Salud y Deportes en 26 hospitales de La Paz y El Alto, beneficiando a más de 1.200 pacientes, además de albergues, centros de acogida para adultos mayores y otras poblaciones en situación de vulnerabilidad.

Durante el acto, el doctor Stanley Blanco, asesor del Despacho del Ministerio de Salud y Deportes, agradeció la donación realizada por la Iglesia y destacó que este esfuerzo beneficiará a 26 hospitales, más de 1.200 pacientes y muchas otras personas que requieren asistencia. Asimismo, expresó su reconocimiento por el puente aéreo que hizo posible la logística para trasladar oportunamente los alimentos y atender la emergencia.

En representación de la Iglesia, el presidente Carlos Vásquez, presidente de la Estaca Miraflores de La Paz, recordó el principio del ayuno y las ofrendas de ayuno como una manifestación del amor al prójimo.

"En medio de la coyuntura que vive el país, el mandamiento más importante es amar a nuestro prójimo. Si permanecemos unidos, será más fácil sobrellevar estas dificultades", expresó.

Al concluir, deseó que "el Señor los bendiga en todos sus esfuerzos por llevar esta ayuda a quienes más la necesitan".

Visiblemente conmovida, la ministra de Salud y Deportes, Dra. Marcela Flores Zambrana, afirmó que "el amor más grande que ha existido es el de Jesucristo por nosotros". Recordó que, cuando comenzaron las dificultades, una de las primeras voces de auxilio fue la de las personas que permanecían varadas en las carreteras, así como la de pacientes que necesitaban apoyo urgente.

"La ayuda que brindó la Iglesia fue un bálsamo para ellos", manifestó.

Explicó, además, que los alimentos fueron destinados a albergues, centros de acogida para adultos mayores, las alcaldías de La Paz y El Alto, hospitales y otros sectores vulnerables, destacando que este gesto refleja la solidaridad y el amor al prójimo que Jesucristo enseñó con Su ejemplo.

La Iglesia de Jesucristo impulsa iniciativas humanitarias en todo el mundo para aliviar el sufrimiento, fortalecer la autosuficiencia y brindar esperanza. En Bolivia, estas acciones continúan desarrollándose mediante el trabajo conjunto con instituciones públicas y organizaciones, llevando ayuda humanitaria oportuna a quienes enfrentan situaciones de mayor necesidad.