En el marco del Día Mundial del Trabajador, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reconoce la dedicación y el esfuerzo de millones de hombres y mujeres en Centroamérica que, mediante su trabajo diario, sostienen a sus familias, impulsan el desarrollo de sus comunidades y contribuyen al progreso de la región.
Para los miembros de la Iglesia, el trabajo es mucho más que una actividad económica: es un principio eterno y una expresión de responsabilidad personal. Las enseñanzas de Jesucristo subrayan que el trabajo dignifica, fortalece el carácter y permite servir al prójimo. Como se enseña en las Escrituras, el trabajo ha sido parte del plan de Dios desde la creación y continúa siendo esencial para el bienestar temporal y espiritual de las personas.
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| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
El presidente Dallin H. Oaks, Presidente de la Iglesia, ha enseñado que:
“El trabajo no es solo una necesidad temporal; es también una necesidad espiritual”.
Esta visión resalta que toda labor honrada, ya sea en el campo, en la empresa, en el servicio público o en el hogar, tiene valor y propósito. Desde esta perspectiva, el trabajo se convierte también en una forma de servicio a Dios y a los demás, fortaleciendo el tejido social y fomentando comunidades más resilientes.