Nota de prensa

La Primera Presidencia visita el nuevo centro humanitario de la Iglesia

El centro humanitario fortalecerá la ayuda social y los programas de autosuficiencia impulsados por la Iglesia de Jesucristo, como parte de su esfuerzo por seguir el mandamiento: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»

La Primera Presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días visitó el nuevo centro humanitario de la Iglesia en Salt Lake City el viernes 22 de mayo de 2026, cinco días antes de la dedicación oficial de la instalación.

El Centro Humanitario , ubicado en 1999 West 1700 South,  forma parte de la misión de la Iglesia de Jesucristo de seguir elsegundo gran mandamiento enseñado por Jesucristo: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”.

La nueva instalación ofrece formación laboral , cursos de idiomas  y orientación para personas que buscan superar barreras de acceso al empleo. Además, prepara y distribuye suministros humanitarios destinados a personas necesitadas en distintas partes del mundo.  

Fundado en 1991, el Centro Humanitario ha mantenido el propósito de fomentar la autosuficiencia  y brindar ayuda a quienes enfrentan necesidades económicas y sociales. La nueva sede cuenta con 23 000 metros cuadrados y está ubicada frente al antiguo emplazamiento.

El edificio fue diseñado para mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la colaboración en labores de asistencia. Incluye aulas de capacitación laboral, espacios para el procesamiento de donaciones y áreas destinadas a la preparación de suministros humanitarios a gran escala.

Más sobre la ayuda humanitaria de la Iglesia

Los esfuerzos humanitarios de la Iglesia de Jesucristo buscan aliviar el sufrimiento, promover la autosuficiencia y ofrecer oportunidades de servicio en todo el mundo. Según el informe "Cuidando a los necesitados: 2025 ", estas acciones incluyen 1 580 millones de dólares en ayuda, 7,4 millones de horas de voluntariado y 3514 proyectos humanitarios en 196 países y territorios.

La asistencia humanitaria brindada por la Iglesia se realiza sin distinción de raza, religión o nacionalidad, reafirmando el compromiso de servir y apoyar a las comunidades más vulnerables.