Nota de prensa

Libertad religiosa: comunidades donan libros sagrados a la Cancillería Colombiana

En el Día Nacional de la libertad religiosa y de Culto, representantes de diversas comunidades de fe donaron sus libros sagrados, incluido el Libro de Mormón, a la Biblioteca de Ciencias Sociales de la Cancillería Colombiana

"La religión puede tener ritos y elementos simbólicos, pero lo que más ha perdurado en el tiempo son sus narrativas, las expresiones testimoniales de un encuentro con lo divino". Con estas palabras, Ardani Reina, teólogo y filósofo de la Universidad Bautista de Cali, describió el encuentro realizado el 3 de julio de 2026 en Bogotá.

Asimismo, señaló: "Consideramos que, a pesar de las diferencias culturales y de la diversidad de conceptos relacionados con la religión y la espiritualidad, la expresión simbólica y literaria ha permanecido a lo largo del tiempo; por ello, la destacamos como un elemento fundamental".

El foro se realizó en el marco del Día Nacional de la libertad religiosa y de Culto en Colombia. Durante el encuentro se reflexionó sobre los libros sagrados como patrimonio espiritual y cultural de la humanidad, así como sobre el compromiso del Estado colombiano de promover la libertad religiosa mediante el reconocimiento de la diversidad de creencias.

La actividad fue organizada por la Dirección de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior, en alianza con la Cancillería Colombiana, y reunió a más de 100 líderes y lideresas de diferentes confesiones religiosas, quienes presentaron los libros sagrados de sus respectivas tradiciones y donaron ejemplares a la Biblioteca de Ciencias Sociales.

La comunidad musulmana entregó el Corán en español moderno y una edición bilingüe en español y árabe. La comunidad judía donó el Jumash, edición de estudio de la Torá con textos en hebreo y español.

Asimismo, representantes del Tenrikyo entregaron ejemplares del Ofudesaki y La Doctrina de Tenrikyo. Una representante del budismo donó La Liberación en la Palma de Tu Mano, obra de Kyabye Pabongka Rimpoché considerada una referencia del budismo tibetano.

Por su parte, la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional entregó una Biblia Reina-Valera 1960, un libro de María Luisa Piraquive y un himnario. La Conferencia Episcopal de Colombia donó una Biblia en la versión Dios Habla Hoy, que incluye los libros deuterocanónicos.

Entre los asistentes estuvo Ernesto Gallo Molina, representante de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien expresó:

"He tenido la fortuna de representar a la Iglesia en este evento, de entregar el Libro de Mormón a la Biblioteca Marco Fidel Suárez del Ministerio del Interior. Me siento muy agradecido por compartir con personas de diferentes denominaciones religiosas el valor espiritual, histórico y doctrinal del Libro de Mormón y las bendiciones que trae a nuestras familias".

El rabino Richard Gamboa, director de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior, destacó que el encuentro constituyó "un gran momento en el que el Estado y las comunidades de fe pueden encontrarse en un clima de fraternidad, reconocimiento mutuo y construcción conjunta". Asimismo, recordó que la Ley 133 de 1994 garantiza la libertad religiosa en Colombia y promueve la cooperación entre el Estado y las diferentes confesiones para el bien común.

Durante su intervención, Ernesto Gallo, líder local de la Iglesia de Jesucristo, explicó que el Libro de Mormón acompaña a la Biblia como otro testimonio de Jesucristo y de Su expiación, destacando que la visita del Salvador al continente americano refleja el amor de Dios por todas las naciones y culturas.

En respuesta, el rabino Gamboa afirmó que los textos sagrados contienen verdades convergentes expresadas desde distintos contextos culturales, lingüísticos y espirituales, contribuyendo a la construcción ética y moral de las sociedades.

Fallon Osorio, gestora cultural de la Biblioteca Marco Fidel Suárez, señaló que la Academia Diplomática continuará promoviendo espacios de diálogo desde una biblioteca abierta al público. Los participantes resaltaron además el valor simbólico del edificio, antiguo templo católico convertido en un centro de consulta con más de 21.000 libros especializados en ciencias sociales y relaciones internacionales.

Daniel Esteban Caicedo, ministro y pastor de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, destacó que estos espacios fortalecen el respeto mutuo entre personas de diferentes creencias y fomentan la convivencia basada en el reconocimiento de la dignidad de cada individuo.

Finalmente, Osorio afirmó que el principal logro del encuentro fue reunir a comunidades religiosas diversas para escucharse, aprender unas de otras y abrir nuevas oportunidades de diálogo.

El encuentro concluyó reafirmando la importancia de promover espacios de respeto, cooperación y aprendizaje entre las diferentes tradiciones religiosas. La donación de textos sagrados a la Biblioteca de Ciencias Sociales de la Cancillería Colombiana fortaleció el acceso al conocimiento y puso de relieve el valor del diálogo interreligioso para una sociedad plural.