Hace mucho tiempo, un célebre predicador contó a su congregación una historia sobre un barco en riesgo de naufragar en una opaca y tormentosa noche cerca del puerto de Cleveland. Los marineros podían ver el faro, pero debían hallar el paso entre las traicioneras rocas que rodeaban la bahía. Normalmente había una luz en la costa alineada con el faro que indicaba por dónde navegar para atracar en forma segura, pero esa noche, las luces bajas se habían apagado.
Finalmente, el desesperado capitán sintió que no tenían otra opción sino entrar en la bahía sin la guía de las luces bajas. "Con mano firme y un corazón valiente" —aunque casi en total oscuridad— "el viejo marino hizo girar el timón". Trágicamente, erró en su trayectoria, el barco se estrelló contra las rocas y la tripulación pereció.
Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
El predicador explicó entonces la lección a aprender de esa historia: El maestro cuidará el faro, pero depende de nosotros para mantener las luces bajas encendidas. Philip Paul Bliss dirigía el canto en aquella reunión y se sintió tan inspirado por el relato del predicador que escribió lo que llegaría a ser uno de sus himnos más conocidos, "Brillan rayos de clemencia". Él también compuso la música de un himno que lleva como título, "Luces bajas", publicado en el año 1871.
Las tormentas de la vida ponen a muchos en peligro. Tal vez anhelen ver brillar los "rayos de clemencia" pero no están seguros de cómo sortear los obstáculos en el trayecto. Sabemos cómo se sienten pues en alguna que otra ocasión, todos hemos estado a la deriva. Muy a menudo, Dios nos usa a nosotros para rescatarlos. Si podemos mantener la luz de la fe brillando en el corazón, si alineamos nuestra luz con la de los cielos, podremos guiar al exhausto marinero a puerto seguro. Seamos esas luces bajas que reflejen destellos por las olas de la mar, y "al errante marinero ayudemos a salvar".
Fuente: Música y Palabras de Inspiración (Music and the Spoken Word)