Aun en momentos difíciles —quizá especialmente en esos momentos— necesitamos la bendición de la gratitud. Considere esta invitación extendida por el presidente Russell M. Nelson: “Nuestro primer acto noble del día debería ser una humilde oración de agradecimiento”.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
¿Se imagina un día que comience de ese modo? ¿Cómo emprenderíamos un día que considerásemos un don de Dios? Después de todo, este mundo es espléndido y todo lo bueno que hay en él, proviene de Dios, incluyendo nuestras vidas. Nunca podremos terminar de contar nuestras bendiciones, pero sí podemos empezar, y “vivir en acción de gracias a diario por las muchas misericordias y dádivas de Dios”.
Entonces, ¿cómo podemos más plenamente demostrar gratitud a diario?
- No pienso que estar agradecida quiera decir que debo hacer de cuenta que todo en mi vida es fácil. He tenido mis desafíos, pero siempre he tratado de dar gracias a Dios por todas mis bendiciones diarias. Me doy cuenta de que si busco razones para estar agradecida, siempre las encuentro.
- A veces solía ser pesimista y me sentía desalentado, pero cuando decidí ser más agradecido, empecé a sentirme más feliz. Soy más consciente, de la belleza de la naturaleza, el amor de mi familia, mis amigos; todo lo bueno que me rodea. Tomar la decisión de ser agradecido cambió mi perspectiva; y hasta diría que cambió mi vida.
- Para mí, la oración es la clave de la gratitud. Oro todas las mañanas y doy gracias a Dios por Sus muchas bendiciones. Hay algo en orar en voz alta que profundiza el sentimiento de gratitud en mi corazón.
- Me encanta apartar un día para dar gracias; pero las bendiciones de Dios están siempre presentes. No hace falta esperar a que llegue esa época del año para sentir gratitud; podemos sentirla todos los días.
Es fácil que nuestras oraciones se vuelvan una lista de pedidos, como si estuviéramos seleccionando bendiciones frente “una máquina expendedora cósmica”. ¿Qué sucedería si viésemos la oración como una oportunidad de agradecer a Dios? Claro que el gran Dios del universo quiere bendecirnos, y nos invita a pedir, a buscar, y a llamar. Pero también es cierto que una de las mayores bendiciones que Él ofrece es la paz y la perspectiva que colman el alma cuando vivimos cada día en acción de gracias.
Fuente: Música y Palabras del Inspiración (Music and the Spoken Word)