
Los actos de caridad de Jesucristo les brindó paz a los ciegos, los leprosos, los desamparados y a los que se sentían agobiados por sus pecados.
“No hay forma de saber cuándo tendremos el privilegio de echar una mano a alguien que lo necesite” (Thomas S. Monson, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días).