Nota de prensa

'Sé una luz': El Elder Cook anima a los jóvenes adultos a seguir a Cristo y hacer la paz

Desde el campus de BYU–Hawái, el apóstol compartió experiencias y enseñanzas para inspirar a los jóvenes adultos a ser una luz en sus comunidades

"Sé una luz y un ejemplo en tu comunidad."

El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, transmitió este mensaje a jóvenes adultos de todo el mundo el domingo 1 de noviembre de 2026.

Durante una transmisión mundial desde el campus de la Universidad Brigham Young–Hawái, en Laie, el élder Cook compartió tres experiencias que sirvieron de base para su mensaje doctrinal. En primer lugar, recordó una visita a Hawái en 1959, junto con otros líderes estudiantiles, año en que el territorio se convirtió en estado. El presidente David O. McKay, entonces profeta de la Iglesia, invitó a los líderes estudiantiles a reunirse con él y compartir un mensaje con quienes estudiaban en el recién creado colegio eclesiástico.

En segundo lugar, el élder Cook recordó la demostración de una hermana misionera que le dejó una impresión duradera cuando era un joven misionero. La hermana ilustró cómo un Padre Celestial amoroso y nuestro Salvador, Jesucristo, están dispuestos a otorgarnos bendiciones, pero que, en ocasiones, no estamos abiertos ni preparados para recibir la luz, la guía y las bendiciones que nos ofrecen.

En tercer lugar, compartió una lección importante que aprendió de un apóstol mientras vivía en San Francisco, durante los acontecimientos convulsos de la década de 1960. Al referirse a la cultura de las drogas en el distrito de Haight-Ashbury, así como a los asesinatos políticos y las protestas contra la guerra, el élder Cook señaló que aquella época posiblemente era «aún más tóxica» que la actual.

Uno de los líderes locales del élder Cook preguntó a la oficina del Cuórum de los Doce Apóstoles si los Santos de los Últimos Días harían bien en permanecer en el área de la bahía.

El élder Harold B. Lee respondió con un consejo que el élder Cook todavía recuerda: seguir al profeta, edificar Sion en el corazón y en el hogar, ser luz y ejemplo en la comunidad y centrarse en el templo.

En el devocional del domingo, el élder Cook enfatizó la importancia de ser una luz para los demás.

«Es importante ser una luz sobre una colina y un ejemplo de discípulo comprometido de Jesucristo», dijo el élder Cook. «Cuando hagas esto, ayudarás a otros a reconocer su potencial en un mundo en el que pueden sentirse solos, invisibles o espiritualmente desorientados. La luz es más poderosa cuando es constante y confiable, como un faro o una vela en una habitación oscura».

El apóstol animó a los jóvenes adultos a actuar con carácter e integridad, y a evitar el anonimato tanto en línea como en persona, comportamientos que, según señaló, «han tenido consecuencias terribles» a lo largo de la historia.

«Si vamos a ser una luz, nunca deberíamos buscar disminuir la luz de otra persona», dijo. «Esconderse en la oscuridad del anonimato para decir cosas crueles sobre otra persona es incompatible con ser una luz. Es lo contrario de dejar brillar tu luz. En cierto sentido, la oculta».

El élder Cook contó que, en una ocasión, preguntó a un destacado amigo judío, cuyo padre había vivido el Holocausto cuando él era un bebé, cómo evitar repetir los terribles actos cometidos por algunas personas. Su amigo explicó la importancia de no ocultar la propia identidad y describió los actos de maldad perpetrados por el Ku Klux Klan a principios del siglo XX contra judíos, personas negras, católicos e inmigrantes.

En su discurso, el élder Cook también mencionó el ataque perpetrado por una turba que se pintó el rostro para ocultar su identidad la noche en que cubrieron de alquitrán y plumas al profeta Joseph Smith y a Sidney Rigdon. Este acto tuvo como consecuencia la muerte de uno de los hijos del profeta.

Al aplicar esta lección a la actualidad, el élder Cook animó a los jóvenes adultos a no ocultar su verdadera identidad tras una apariencia falsa.

«Una de las mayores protecciones contra las malas decisiones es no ponerse una máscara de anonimato», dijo. «Si alguna vez sientes el deseo de hacerlo, debes saber que es una señal seria de peligro y una de las herramientas del adversario para inducirte a hacer algo que no deberías».

El élder Cook también animó a los jóvenes adultos a ser «faros» que ofrezcan esperanza, guía, servicio e inspiración en sus comunidades.

«Muchas personas están experimentando todo tipo de tormentas en sus vidas», dijo. «Ustedes, los jóvenes, pueden ser un faro para ellas gracias a su ejemplo. Es importante que no permanezcan ocultos».