Nota de prensa

Se lleva a cabo el Simposio sobre Libertad Religiosa “Derechos y Responsabilidades” Conferencia Regional – Centroamérica

“La religión es esencial, nuestra habilidad de creer, servir y ministrar es un derecho humano fundamental”. -Élder Brian K. Taylor.

El miércoles 14 de octubre el Centro Internacional de Estudios de Ley y Religión de la Universidad Brigham Young (BYU) de Provo, Utah, Estados Unidos y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, realizaron el Simposio sobre Libertad Religiosa “Derechos y Responsabilidades”, Conferencia Regional – Centroamérica, que se transmitió virtualmente por la página de la Iglesia en Centroamérica y la página del Centro.

El evento estuvo dirigido a la audiencia de Centroamérica y seguido por más de 600 personas, como parte del 27º Simposio Internacional Anual de Ley y Religión de BYU, en el cual participaron más de 40 expertos que analizaron la libertad religiosa como generadora de derechos y responsabilidades en los distintos estados del mundo.

             

La conferencia contó con la participación de: César Zúñiga, Asesor Parlamentario de Costa Rica; Astrid Ríos, Vicepresidenta de la Asociación La Familia Importa-Guatemala; Sergio Morales, Exprocurador de los Derechos Humanos-Guatemala; Monseñor José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá; élder Brian K. Taylor, Presidente de Área de Centroamérica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; José Pablo Chacón, Pastor Evangélico y miembro del Foro de Diálogo Interreligioso de Costa Rica y Gary Doxy, Director Asociado del Centro Internacional de Ley y Religión de BYU.

Durante su participación el élder Brian K. Taylor agradeció la participación de todos los conferencistas y mencionó que “la religión es esencial, nuestra habilidad de creer, servir y ministrar es un derecho humano fundamental y la Iglesia de Jesucristo cree en esto, tal como Jesucristo mismo ministro uno por uno, uno por uno nosotros también podemos hacer la diferencia”. El élder Taylor citó la frase de Margaret Mead, quien dijo “Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo, de hecho, son los únicos que lo han logrado”.

César Zúñiga, recordó que la fe y los derechos humanos constituyen una parte fundamental en la sociedad y agregó “es importante que los Estados cuenten con una ley de libertad religiosa que garantice a la población su derecho de elegir la fe que desee profesar”.

Por su parte, Astrid Ríos explicó que “La libertad religiosa y el Estado laico son garantías de un Estado democrático y del respeto a los derechos humanos. La Laicidad es el ideal que todos los Estados deben aspirar para alcanzar la igualdad y respeto a las distintas creencias religiosas o ausencia de estas”.

El Exprocurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Sergio Morales dijo que la libertad se instituyó desde el inicio de la civilización y que cuando hablamos de derechos humanos “hablamos del derecho de ser libres, de pensar diferente y ser diferente. Esto lleva a agradecer a todas aquellas personas que han dado su vida por mantener la libertad religiosa desde el inicio de la historia”.

El Monseñor José Ulloa refiriéndose a las distintas religiones recalcó “somos distintos, pero no distantes. Las distintas creencias religiosas ofrecen a sus fieles las propuestas de los estilos de vida de caridad y hermandad hacia todas las personas, creyentes o no creyentes. El Papa Francisco dijo ‘La sociedad globalizada nos hace más cercanos, no por eso nos hace más humanos’. Si somos más humanos podemos decir que somos más como Cristo”. Para finalizar su intervención, el Monseñor instó a todos mantener una oración como la fuerza interior para ejercer el compromiso que todos y cada uno posee como el llamado a vivir la religión, por amor a la vida como un bien estrictamente común

Como parte de los comentarios de las disertaciones, José Pablo Chacón, mencionó que “El diálogo es importante porque ayuda a tener una relación pacífica entre los diferentes actores. Un Estado laico que no respete la libertad religiosa es un Estado en contradicción consigo mismo". 

Los comentarios finales estuvieron a cargo del Director Asociado del Centro Internacional de Estudios de Ley y Religión de BYU, Gary Doxey que comentó “el mismo principio que agravia la libertad de un judío, católico, budista, entre otros, también va a agraviar las libertades mías. Debemos trabajar y mejorar la sociedad para asuntos de bien común, la libertad religiosa es un legado universal. Si respetamos y amamos al prójimo no hay manera de negar la libertad religiosa, esto es parte de la dignidad humana. La fe forzada no es fe, la fe debe nacer de uno, por elección propia y por eso debemos respetar la elección de los demás. La libertad religiosa también da responsabilidades de defender el derecho de los demás y trabajar conjuntamente en beneficio de la sociedad”.

Sobre el Simposio Internacional

Desde 1994, el Centro Internacional de Estudios de Ley y Religión de la Universidad Brigham Young, ha organizado un simposio anual dedicado a analizar y discutir la ley y la religión.

Cerca de 1,500 líderes gubernamentales, académicos, religiosos y visitantes de más de 125 países se han reunido para abordar los principios de la libertad religiosa y explorar mecanismos sobre cómo fomentarla y protegerla.

Este simposio se ha realizado cada año en la sede de la Universidad en Provo, Utah, Estados Unidos donde delegados de todo el mundo participan de las conferencias. 

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