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Nota de prensa

Tradición, cultura y fe: el crecimiento de la Iglesia en Otavalo

El domingo 22 de febrero, se organizó en Otavalo la estaca número 45 de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Ecuador. Para este momento histórico, se reunieron en el Coliseo Francisco Páez los miembros de las estacas Imbabura, Imbaya y Otavalo. Presenciaron la creación de la estaca Ibarra, la cuarta en la ciudad. Se convirtió en un momento de reflexión sobre la unidad y el crecimiento de la Iglesia en esta parte del país.

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Otavalo y La Iglesia de Jesucristo: un crecimiento paralelo

Otavalo es una ciudad con más de medio siglo de consolidación como centro cultural y económico en el norte de Ecuador. Su historia ha estado marcada por el comercio artesanal, la preservación de tradiciones y la integración de distintas poblaciones.

Por años, la ciudad reconocida por su riqueza cultural, mercados indígenas y tradición ha sido testigo de un crecimiento espiritual y social. En el corazón de los Andes ecuatorianos, los miembros de la Iglesia han integrado a su identidad cultural, su fe en el Salvador Jesucristo. Los valores centrados en Cristo, con énfasis en la familia, la unidad y el servicio, han tenido resonancia en una comunidad que históricamente ha valorado la colaboración y el apoyo mutuo en su vida cotidiana.

La presencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se ha incrementado desde mediados del siglo XX. Formalmente, la historia de la Iglesia en Ecuador comenzó en 1965, cuando los primeros misioneros iniciaron la predicación del Evangelio restaurado. Los miembros recuerdan que el día en que el Elder Spencer W. Kimball, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, viajó a Ecuador y visitó Otavalo, habló sobre las personas que vivían en este lugar y el momento que había llegado para que ellos escucharan sobre los mensajes del Evangelio.

El 1 de marzo de 1966 comenzó oficialmente la predicación en Otavalo, una ciudad con cerca de 22 000 habitantes, en ese momento. Desde entonces, la obra ha crecido constantemente en la región. Primero fue creada la estaca Otavalo en 1981, posteriormente se creó la estaca Imbabura y en octubre de 2016 se organizó la estaca Imbaya. Esta última, establecida solo unos meses después de que el Elder Jeffrey R. Holland visitara la ciudad y se reuniera con los miembros en el Coliseo Francisco Páez, el mismo lugar en el que 10 años después, en 2026, se crearía una cuarta estaca, en una ciudad que ahora cuenta con cerca de 42 000 habitantes.

En el momento, el Elder Holland dijo que tenía alegría por el crecimiento que “se reflejaba no solo en el número de miembros sino también en la madurez de los líderes y la fuerza [de] los jóvenes”. Seis años después, en 2022, el Elder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dedicó el templo de Quito, tras un periodo de puertas abiertas en el que 50 000 personas conocieron el sagrado edificio.

El esfuerzo de los líderes y miembros locales ha sido clave en este crecimiento. Algunos años atrás, el Elder Neil L. Andersen visitó Ecuador y declaró que las estacas, líderes y miembros son prueba del “poder del trabajo de las personas durante las últimas cinco décadas”, específicamente sobre el crecimiento de la Iglesia dijo: “se pueden contar las semillas de una manzana, pero no se pueden contar las manzanas de una semilla”.

El desarrollo espiritual en Otavalo refleja el servicio constante de familias y jóvenes que han participado no solo en actividades internas, sino en iniciativas que buscan ayudar a la comunidad y a quienes más lo necesitan, incluyendo proyectos de servicio que reflejan el deseo de contribuir al bien común y de seguir las enseñanzas de Jesucristo.

Un acontecimiento histórico: la creación de la estaca Ibarra

Con motivo de la reorganización de unidades eclesiásticas de la ciudad, 3 500 personas se reunieron el domingo 22 de febrero para escuchar a los líderes en este momento histórico. El Élder Juan Pablo Villar, presidente del Área Sudamérica Noroeste y el Élder Sandino Román, consejero de esa presidencia, se dirigieron a los miembros y enfocaron sus mensajes en la unidad y en las bendiciones del crecimiento de la Iglesia, así como las promesas de que seguirá creciendo en la medida en que los miembros sean fieles a las enseñanzas de Jesucristo.

Por su parte, los Elderes Ricardo Nieves y José Jiménez, Setenas de Área ecuatorianos, también compartieron mensajes con los asistentes. Hablaron sobre la fe y el sostenimiento de los líderes. También testificaron sobre la manera en que han visto obrar la mano del Señor.

Al concluir la reunión varios miembros asistentes hicieron comentarios sobre el acontecimiento que vivieron. Martha de la Torre, del barrio San Roque, ahora perteneciente a la estaca Ibarra, afirmó: La conferencia fue excelente. Estoy muy agradecida por la bendición de tener a los líderes, hombres llamados por Dios, para guiarnos, enseñarnos e invitarnos a perseverar”. Por su parte Elvia Acamuendo, de la estaca Ibay dijo: “Vemos cómo el Señor bendice nuestra provincia y a nosotros como miembros de la Iglesia. En realidad, es una emoción muy grande para nosotros sentir el Espíritu del Señor con nosotros hoy, y saber cómo la Iglesia crece, cómo Sion crece. Es una alegría para nosotros y hemos sostenido hoy a nuevos líderes también. Queremos apoyarlos a todos”.

Finalmente, Edison Pineda, de la estaca Imbaya, compartió: “Tuvimos los anuncios de nuevos líderes y los sostuvimos. No todos ellos son indígenas. Es muy importante reconocer que a la iglesia no solamente pertenece un grupo de personas, sino que es diversa en ese aspecto. El Señor nos ha enseñado que el Evangelio es para todas las personas y sostenemos a nuestros líderes. La manera de trabajar es sirviendo al resto de las personas y realmente esto ha sido una evidencia de que de que Dios vive”.

Cien años del Evangelio de Jesucristo en Sudamérica

Ha pasado un siglo desde que el Élder Melvin J. Ballard, declaró que Sudamérica “sería una potencia en la Iglesia”. Desde ese tiempo, millones se han unido a la Iglesia en estos países, cientos de estacas se han formado y muchos templos se están construyendo. El Élder Jeffrey R. Holland dijo que “Sudamérica es el escenario de una de las congregaciones más importantes de la Iglesia y seguirá siéndolo. Gran parte del crecimiento actual y futuro de la Iglesia se centrará en toda América Latina”.