Nota de prensa

UNIVEN reconoce apoyo de la Iglesia en proyecto de inclusión y empleo

Un total de 180 mujeres, en su mayoría de nacionalidad venezolana, participaron en un proyecto de empleo que fortaleció sus competencias y amplió sus oportunidades laborales

UNIVEN reconoció el apoyo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el desarrollo de un proyecto orientado al empleo, iniciativa que durante diez meses fortaleció las competencias laborales y promovió nuevas oportunidades para personas venezolanas y peruanas.

Durante ese período se desarrolló el Proyecto de Inclusión Socioeconómica, que comprendió tres especialidades: Pastelería (60 participantes), Patronaje y Costura (100 participantes) y Uñas Acrílicas (20 participantes). Asimismo, se estructuró en tres líneas de acción: Mi Primer Oficio, Crecer en Perú y Horizonte.

Mi Primer Oficio promovió la formación integral de jóvenes migrantes; Crecer en Perú estuvo orientado al desarrollo de competencias personales, emocionales y económicas para favorecer su autonomía y acceso al empleo formal; mientras que Horizonte brindó certificación y fortalecimiento de capacidades a personas mayores de 50 años.

El 21 de julio concluyó el programa con la certificación de la especialidad de Pastelería. La ceremonia se realizó en el auditorio de la Casa de la Juventud de la Municipalidad de Surquillo, con la participación de los graduados y sus familias, además de Luis Martínez Cosquillo, representante de La Iglesia de Jesucristo, y Óscar Pérez, presidente de la Unión Venezolana.

Durante la ceremonia, la Iglesia recibió un reconocimiento de la Unión Venezolana por su apoyo en la implementación del Proyecto de Inclusión Socioeconómica, contribuyendo al fortalecimiento de competencias y oportunidades para personas venezolanas y peruanas.

Óscar Pérez destacó la participación de 180 personas, entre ellas dos varones. Asimismo, señaló que, aunque el programa estuvo dirigido principalmente a ciudadanos venezolanos, también participaron dos peruanas, una colombiana y una cubana.

"Estamos infinitamente agradecidos con La Iglesia por acompañarnos en este proceso de crecimiento de las 180 personas que hoy cuentan con nuevas oportunidades para transformar sus vidas", manifestó.