Nota de prensa

Viaje al templo de Jóvenes Adultos Solteros fortalece su fe

Cuarenta participantes vivieron una experiencia espiritual en el templo de Cochabamba, Bolivia, preparándose con historia familiar y ordenanzas sagradas

El sábado 31 de enero quedó grabado en el corazón de los jóvenes que asistieron al Templo de Cochabamba, Bolivia.

Fue una experiencia espiritual significativa, ya que el templo es un lugar donde se realizan ordenanzas sagradas y convenios que acercan al Padre Celestial y preparan para la vida eterna. En esta ocasión, 40 Jóvenes Adultos Solteros visitaron la Casa del Señor.

Cada uno se preparó para ingresar. Este esfuerzo comenzó semanas antes con la apertura de la clase de preparación, la obtención o renovación de recomendaciones, la recopilación de nombres de familiares para efectuar diversas ordenanzas y la preparación de preguntas personales para meditar y recibir inspiración.

El presidente Russell M. Nelson enseñó:

“El templo es un lugar de revelación. Allí se les enseña a progresar hacia una vida celestial (…)”.

Al respecto, el hermano Sergio Leyes expresó:

“El Señor confirmó nuevamente varias verdades en mi corazón. Fui con una pregunta específica y en el templo encontré una respuesta; hallé claridad en mi mente. Sé que el templo es la Casa del Señor. Si nos preparamos y vamos con la fe suficiente, el Señor responderá a nuestras preguntas”.

Asimismo, el élder Benjamin De Hoyos de los Setenta enseñó:

“A medida que sigamos la guía de los profetas, aprendamos a hacer historia familiar y realicemos las ordenanzas del templo por nuestros antepasados, experimentaremos un gran gozo, al punto que no querremos dejar de hacerlo” (“La obra del templo y de historia familiar, una misma obra”, 2023).

Este gozo fue evidente en cada joven al realizar ordenanzas vicarias por sus antepasados.

La hermana Nacira Laura compartió su testimonio:

“Pude sentir el amor de Cristo y sentirme cerca de Él. Sé que el Señor dio Su vida por nosotros y nos otorgó la esperanza de que algún día volveremos a estar juntos por la eternidad gracias a los templos. Los bautismos por los muertos son necesarios para que las familias puedan estar unidas para siempre”.

El presidente Russell M. Nelson dejó una promesa clara:

“Les prometo que el tiempo que pasen en el templo bendecirá su vida como nada más puede hacerlo”.

Esta actividad permitió que muchos jóvenes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días visitaran el templo, fortalecieran su fe y se preparan espiritualmente para la vida eterna.