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Nota de prensa

El élder Nash participa en la Cumbre Internacional sobre la Libertad Religiosa en Washington

Un importante líder de la Iglesia les dice a los líderes religiosos que la libertad religiosa bendecirá a las naciones

El élder Marcus B. Nash, de la Presidencia de los Setenta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, les dijo a cientos de líderes religiosos del mundo reunidos en Washington D. C. el lunes 2 de febrero de 2026 que proteger la libertad religiosa ayudará a las naciones a prosperar.

“Hay muchísimas evidencias que demuestran el poder de la libertad religiosa en la formación de familias, comunidades y naciones”, dijo el élder Nash a cientos de líderes religiosos que asistieron a la Cumbre Internacional sobre la Libertad Religiosa [International Religious Freedom; IRF, por sus siglas en inglés] durante un almuerzo patrocinado por la Iglesia.

Más de noventa organizaciones que representan a treinta tradiciones religiosas se reunieron en el Washington Hilton para el evento anual de dos días con el fin de analizar cómo promover la libertad religiosa internacional.

“La libertad religiosa está en peligro en muchos lugares del mundo”, dijo el élder Nash. “En la medida en que se adopte la libertad religiosa, los pueblos de la tierra y sus naciones serán bendecidos”.

Los organizadores del evento informan que cerca del 80 % de las personas de todo el mundo viven en países con altos niveles de restricciones religiosas.

“El tema de la libertad religiosa es muy importante para mí. Varios de mis antepasados sufrieron por sus creencias religiosas”, dijo el élder Nash a la audiencia.

Él relató la historia de Christian J. Larsen, su trastatarabuelo, quien enfrentó una severa persecución en Dinamarca y Noruega debido a su fe. Fue una de las primeras personas en unirse a la Iglesia de Jesucristo en Dinamarca en 1850.

Él citó el undécimo Artículo de Fe de la Iglesia: “Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren cómo, dónde o lo que deseen”.

“Todos queremos que el mundo sea un lugar mejor, un lugar de paz, dignidad humana y esperanza, donde la humanidad pueda prosperar”, declaró el élder Nash.

Él agregó: “La libertad religiosa es nuestra primera, última y siempre máxima esperanza de cultivar principios buenos y dignos en la mente y el alma de las personas, a fin de que aprendamos a actuar juntos, a discrepar sin demonizar, a estar en desacuerdo sin ser desagradables, a trabajar con personas que tienen puntos de vista contrarios para forjar un terreno común en lugar de tratar de dominar”.

Este es el segundo año consecutivo que una autoridad de la Iglesia ha participado en la Cumbre de la IRF. El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, se dirigió al grupo en 2025.

Foro Mundial sobre la Fe

El martes 3 de febrero, el élder Nash participó en una mesa redonda de la Multi-Faith Neighbors Network [Red Multiconfesional de Vecinos] dirigida por el pastor bautista Bob Roberts Jr., la cual se llevó a cabo en el escenario del Foro Mundial sobre la Fe [Global Faith Forum].

“[El pastor Roberts] ha aprendido a escuchar, a llegar a conocer a la gente, a ver a las personas de diferentes orígenes religiosos (como los musulmanes, judíos y cristianos con diferentes perspectivas sobre la doctrina) y a darse cuenta de que hay algo bueno en todas ellas, y que realmente no tiene sentido que nos enfrentemos cuando podríamos acompañarnos”, dijo el élder Nash.

Otros panelistas fueron el Dr. Miroslav Volf, director del Centro para la Fe y la Cultura de Yale; Shaykh Hamza Yusuf, presidente de la Universidad Zaytuna; su excelencia Dr. Ibrahim Al-Naimi, subsecretario del Ministerio de Educación y Educación Superior de Catar y presidente del Centro Internacional de Doha para el Diálogo Interreligioso; Diana Aviv, directora ejecutiva de Partnership for American Democracy; y su eminencia Shyalpa Rinpoche del Santuario de la Paz Universal.

“Es un privilegio participar en la obra del Señor, interactuar con nuestros hermanos y hermanas, dialogar y trabajar juntos para forjar ese terreno común, porque suceden muchas cosas buenas cuando hacemos eso”, dijo el élder Nash.

“La única forma real de que esto suceda es que nos escuchemos unos a otros, nos esforcemos para salvar las diferencias con valores en común, que reparemos las brechas y luego trabajemos juntos”, concluyó. “En esencia, debemos ser pacificadores”.