Debido al COVID-19, el evento cultural Luz de las Naciones 2020 será digital. Dos eventos virtuales —uno el 7 de noviembre y otro el 19 de diciembre— exhibirán las culturas latinas de todo el mundo. Cada evento destacará el patrimonio común del Señor Jesucristo y su creencia en Él como la Luz del Mundo entre los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El programa de noviembre comenzará a las 19:00 horas, hora de la Ciudad de Lago Salado, Utah, Estados Unidos y contará con un coro virtual hispano y extractos de videos de eventos pasados. El evento de diciembre también está programado para comenzar a las 19:00 horas y celebrará el nacimiento de Jesucristo. En ambas transmisiones se mostrará un video nunca antes visto de las presentaciones de Luz de las Naciones desde el Centro de Conferencias de la Manzana del Templo en Salt Lake City.
La dirección URL en la que se pueden ver las transmisiones es EsperanzaEnJesucristo.org
- Bailarines forman parte de un evento de Luz de las Naciones en el Centro de Conferencia en Salt Lake City, Utah, el 2 de noviembre de 2019.
- Santos de los Últimos Días de raíces latinas de Salt Lake City, Utah, posan en atuendos tradicionales para “Fiesta de las Piñatas” en 1976. Las presentaciones de Luz de las Naciones datan de la década de los 20s cuando misioneros predicaban en Español a latinos que vivían en Salt Lake City. Debido a la pandemia, el evento cultural de 2020 que presenta culturas latinas de alrededor del mundo se distribuirá de forma digital el 7 de noviembre y el 19 de diciembre.
- Jóvenes Santos de los Últimos Días de raíces latinas posan para una foto en Salt Lake City, Utah, en 1976, antes de presentar en el evento anual conocido como “Fiesta de las Piñatas”, un evento organizado por los miembros de la congregación Lucero. Ese evento es la versión previa de los conciertos de Luz de las Naciones.
- El joven Élder Jorge T. Becerra, ahora un Setenta Autoridad General, baila con un miembro de su congregación en Salt Lake City, Utah, en 1969. Élder Becerra dirigió la producción de Luz de las Naciones durante seis años.
- Jóvenes Santos de los Últimos Días que participaron como bailarines o “Viejitos” posan para una foto a final de la década de los 60s en Salt Lake City, Utah.
- Bailarines de “Fiesta de las Piñatas” representando a Jalisco, uno de los estados mexicanos, posan en parejas como parte de una presentación de Luz de las Naciones a final de la década de los 70s en Salt Lake City, Utah.
- Un grupo de bailarines de “Festival de las Piñatas” posan para una foto antes de una presentación en Salt Lake City, Utah, en la década de los 70s. Desde la década de los 20s, Santos de los Últimos Días de raíces latinas han participado en el evento cultural.
- La banda de mariachi de Luz de las Naciones, compuesto por Santos de los Últimos Días de raíces mexicanas en Salt Lake City, Utah, posan para una foto mientras sostienen sus instrumentos musicales en la década de los 60s. Para miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el evento cultural realza la herencia compartida y la creencia que el Señor Jesucristo es la Luz del Mundo.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
Los eventos de Luz de las Naciones presentan un elenco de más de 1000 bailarines latinos, cantantes y otros artistas que son Santos de los Últimos Días y amigos de la Iglesia.
“El tema de este año es ‘Unidos en esperanza’”, dijo el élder Jorge T. Becerra, de los Setenta. “El programa expresa nuestra creencia inquebrantable en la divinidad de Jesucristo. Muchos Santos de los Últimos Días esperan con ansias esta celebración anual. Esperamos que muchas personas se unan a nosotros en esas noches memorables para disfrutar una vez más Luz de las Naciones”.
Una breve historia de Luz de las Naciones

Los orígenes de las presentaciones de Luz de las Naciones se remontan a la década de 1920, cuando los misioneros comenzaron a predicar en español entre los mexicanos que vivían en Salt Lake City. En menos de un año, se organizó una misión y dos años después, se creó una pequeña congregación hispanohablante, llamada rama, en tanto que familias de Latinoamérica y España emigraban a Salt Lake City. Para 1960, esa rama había crecido y se le conocía como el Barrio Lucero (congregación).
Desde el principio, los líderes de la Iglesia alentaron a los miembros del Barrio Lucero a que desarrollaran sus talentos. Los líderes locales organizaron grupos para ayudar a los jóvenes a sentir confianza en sí mismos para cantar, bailar y actuar. Uno de esos grupos actuó en la celebración del Centenario de la Iglesia, en el Tabernáculo, en 1930.
Los programas de baile y música ayudaron a esos Santos de los Últimos Días a preservar su cultura y transmitir su idioma a la siguiente generación. Otras congregaciones de Santos de los Últimos Días en busca de entretenimiento cultural para sus reuniones sociales comenzaron a solicitar espectáculos de “Fiesta mexicana” para las cenas de los barrios. Los miembros del barrio aprovecharon esas oportunidades para recaudar fondos para una nueva capilla.
En la década de 1950, los jóvenes de la rama mexicana produjeron una serie de obras cortas y operetas, entre ellas “Luisa Fernanda” y “Los Bohemios”. El espectáculo “Ritmo de México” ganó una competencia regional. La abundancia de talentos que se cultivaron mediante esas actuaciones se transmitió a generaciones sucesivas y, con el tiempo, sirvió para producir lo que ahora se conoce como Luz de las Naciones.
Los antiguos miembros del Barrio Lucero ahora dirigen el cuerpo de voluntarios que ayuda a producir Luz de las Naciones cada año. La hermana Kim Ventura, exmiembro de la compañía de baile en el Barrio Lucero y cuyo padre es inmigrante de España, coordina todas las labores voluntarias del evento. El élder Becerra, que actualmente es Setenta Autoridad General, participó en la compañía de baile del Barrio Lucero cuando era niño. En calidad de Setenta de Área, dirigió la producción de Luz de las Naciones durante seis años.
“Los humildes comienzos de este evento revelan la fe en acción y la multiplicación de talentos”, dijo el élder Becerra. “Esos esfuerzos pioneros, que empezaron en las primeras décadas del siglo XX, encendieron llamas de fe para las generaciones futuras, dando ahora fruto en el evento conocido como Luz de las Naciones”.