- Senior leaders of the Church including the First Presidency gather at the Conference Center for general conference in Salt Lake City, Utah, on Sunday, April 5, 2026.
- President Dallin H. Oaks of the First Presidency delivers the final message in the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- President Dieter F. Uchtdorf, Acting President of the Quorum of the Twelve Apostles, shares a message of inspiration during the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- President Henry B. Eyring, First Counselor in the First Presidency, conducts the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- Elder Ronald A. Rasband of the Quorum of the Twelve Apostles offers instruction during the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- Elder Dale G. Renlund of the Quorum of the Twelve Apostles offers instruction during the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- President Emily Belle Freeman of the Young Women General Presidency speaks at the Sunday morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- Elder Pedro X. Larreal of the Seventy speaks in the morning session of general conference in Salt Lake City, Utah, on Sunday, April 5, 2026.
- Elder Edward B. Rowe of the Seventy speaks during the Sunday morning session of general conference in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- Elder Thierry K. Mutombo of the Seventy addresses an audience during general conference in the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on Sunday, April 5, 2026.
- Mack Wilberg, music director, leads The Tabernacle Choir at Temple Square in song during the morning session of general conference at the Conference Center in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
- A sister missionary of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints welcomes visitors to Temple Square in Salt Lake City, Utah, during conference weekend on Sunday, April 5, 2026.
- A sister missionary of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints welcomes visitors to Temple Square in Salt Lake City, Utah, during conference weekend on Sunday, April 5, 2026.
- Conference-goers gather on Temple Square in Salt Lake City, Utah, during general conference on Sunday, April 5, 2026.
- Conference-goers listen to a session of general conference in the Conference Center on Temple Square in Salt Lake City, Utah, on Sunday, April 5, 2026.
- Visitors arrive at the Conference Center on Temple Square in Salt Lake City, Utah, for general conference on Sunday, April 5, 2026.
- Conference-goers gather in the Conference Center on Temple Square in Salt Lake City, Utah, for general conference on Sunday, April 5, 2026.
- Conference-goers gather prior to the Sunday morning session of general conference in the Conference Center on Temple Square in Salt Lake City, Utah, on April 5, 2026.
| Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
Al concluir la conferencia general la mañana del domingo, 5 de abril de 2026, el presidente Dallin H. Oaks, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, enseñó que la creencia en una resurrección literal y universal ayuda a las personas a vivir juntas en amor en esta vida y a anticipar reuniones llenas de gozo en la vida venidera.
Los Santos de los Últimos Días pueden elegir seguir las enseñanzas y el ejemplo de Cristo para amar a los demás, incluso a sus adversarios, aun cuando reciban poco o ningún amor a cambio, dijo.
"¡Los pacificadores! Cómo cambiaría el mundo si los seguidores de Cristo renunciaran a las palabras crueles e hirientes en todas sus comunicaciones." expresó el presidente Dallin H. Oaks.
El presidente Henry B. Eyring, primer consejero de la Primera Presidencia dirigió la sesión desde el Centro de Conferencias en la Manzana del Templo en Salt Lake City, Utah, donde miles de personas asistieron en persona y cientos de miles participaron desde todo el mundo.
“Si desean sentirse firmes, desarrollar un sentido de pertenencia divina y marcar una verdadera diferencia en el mundo, los invito a seguir al Salvador y ministrar en Su nombre”, dijo el presidente Dieter F. Uchtdorf, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Invitó a los oyentes a conocer por sí mismos la veracidad de la Resurrección de Cristo y a compartir ese testimonio con los demás. “Debido a lo que ocurrió esa mañana de domingo, podemos hablar de Jesucristo en tiempo presente. ¡Él vive! Hoy. En este mismo momento”, dijo.
Jesucristo, el Hijo Unigénito del Padre, y Su “majestuosa y monumental” Resurrección están en el centro de la doctrina de la Iglesia, enseñó el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles. “Jesucristo rompió las ataduras de la muerte impuestas por la Caída”, dijo. “Con Su Resurrección, aseguró la salvación de la muerte física para todos los hijos de Dios a lo largo de las generaciones”.
Añadió: “Que testifiquemos de Él mediante la manera en que vivimos y lo que amamos. Que sintamos en lo más profundo de nuestra alma estas inspiradoras palabras: ‘¡Ha resucitado! ¡Ha resucitado! Proclamad con voz de gozo’ y ‘Regocíjese toda la tierra’ (‘¡Ha resucitado!’, Himnos, nro. 199)”.
El élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, invitó a los oyentes a mantener su enfoque en Jesucristo. Gracias a Él, la muerte no es el final, todos los que se arrepienten son perdonados y todas las injusticias de la vida serán corregidas. “Concéntrense en Él”, enseñó.
Download Photo“Debido a que Jesucristo completó la Expiación, tiene el poder de ayudarlos en su jornada terrenal y de redimirlos de la muerte, tanto física como espiritual”, dijo. “Celebren el gozoso mensaje de la Pascua cada día, reflexionando diariamente en las bendiciones que reciben gracias a Él. ‘¡Abran de par en par su corazón herido y dejen entrar a su Salvador!’”.
La vida terrenal incluye tanto los mejores como los peores días, lo cual ayuda a las personas a llegar a ser quienes el Señor necesita que sean, enseñó la presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Emily Belle Freeman. El sufrimiento del Salvador y la tumba vacía muestran que Él conoce tanto los peores como los mejores días. “Jesucristo es nuestra fortaleza”, dijo. “Gracias a Él, sin importar lo difícil que sea el presente, los mejores días están por venir”.
La reunión sacramental es la reunión más importante de la Iglesia debido a la ordenanza del sacramento, que representa la Expiación del Señor, enseñó el élder Pedro X. Larreal, de los Setenta. “La Expiación y el sacramento son un recordatorio directo del gran amor que Jesucristo mostró por cada uno de nosotros al hacer posible que seamos liberados de las cadenas de la muerte física y espiritual”, dijo.
Download PhotoDurante el sacramento, alentó a los Santos de los Últimos Días a dejar de lado los pensamientos mundanos, ser reverentes y orar, y buscar sentir Su amor y recordarlo.
El élder Edward B. Rowe, de los Setenta, enseñó que la invitación de Cristo a caminar con Él es para todos. “Jesucristo no es solo un guía perfecto y personal; ¡también es el Redentor resucitado y el gran Sanador!”, dijo. “No importa cuán heridos estén o cuán imperfectos o incapaces se sientan al seguirlo, Él los ama. Su mano misericordiosa está extendida hacia ustedes incluso ahora. ¡Tómenla!”.
Comprender lo que Jesucristo ofrece mediante Su Expiación y Resurrección brinda consuelo, paz y seguridad, dijo el élder Thierry K. Mutombo, de los Setenta. “‘Venid a mí’ es una invitación divina que significa que, dondequiera que estén ahora y cualquiera sea su situación, pueden sentir el amor infinito de Dios manifestado a través de Su Hijo, Jesucristo”.
El élder Alan R. Walker, de los Setenta, enseñó que el mayor deseo del Padre Celestial es que Sus hijos vivan nuevamente con Él y disfruten de la vida eterna a Su lado. “El Señor no nos pide perfección inmediata”, dijo, “sino corazones sinceros y contritos, espíritus humildes y una disposición constante para guardar nuestros convenios, aun cuando implique sacrificio”.
Las oraciones fueron ofrecidas por el presidente Paul V. Johnson, presidente general de la Escuela Dominical, y la hermana Amy A. Wright, primera consejera de la Presidencia General de la Primaria.
La música estuvo a cargo del Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo, dirigido por Mack Wilberg, con Richard Elliot y Andrew Unsworth en el órgano.
Resumen de los discursos individuales (en el orden en que se presentaron)