Nota de prensa

Una contribución de la Iglesia amplía los servicios de donación de sangre y respuesta ante desastres naturales de la Cruz Roja Americana

Los fondos se destinarán a la recolección de sangre, la Iniciativa de Células Falciformes de la Cruz Roja, la ampliación de laboratorios, la adquisición de vehículos de respuesta ante desastres y las labores de socorro tras un tifón

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días aportará más de 7 millones de dólares estadounidenses para apoyar las labores de recolección de sangre y respuesta ante desastres de la Cruz Roja Americana en los Estados Unidos, junto con 850 000 dólares adicionales para contribuir en las labores de socorro tras el supertifón Sinlaku. 

“Estamos agradecidos por la oportunidad de fortalecer la capacidad de la Cruz Roja Americana para atender a las personas que enfrentan enfermedades graves y a las comunidades que se recuperan de desastres”, dijo el obispo W. Christopher Waddell, Obispo Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. “Como seguidores de Jesucristo, procuramos cuidar de nuestro prójimo, aliviar las cargas y llevar esperanza a las personas y a las familias en momentos de necesidad”. 

En la donación se incluyen: 

2937 millones de dólares para equipamiento médico destinado al servicio de donación de sangre. 

2 millones de dólares para la Iniciativa de Células Falciformes de la Cruz Roja. 

800 000 dólares para cincuenta máquinas adicionales de recolección Power Red. 

710 000 dólares para mejoras y la ampliación del laboratorio de sangre de la Cruz Roja en Murray, Utah. 

600 000 dólares para cuatro vehículos de respuesta ante emergencias. 

“Esta donación fortalecerá varios aspectos de la misión de la Cruz Roja”, afirmó Heidi Ruster, directora ejecutiva de la Cruz Roja Americana en la región de Utah/Nevada. “La inversión en Murray también refuerza nuestra capacidad aquí, en Utah, para los años venideros”. 

Blaine Maxfield, director gerente de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia, señaló que esta donación es una inversión que fortalece tanto a la Cruz Roja Americana como a quienes dependen de sus servicios. 

“Al colaborar con la Cruz Roja Americana, podemos ayudar a ampliar el acceso a los servicios esenciales y apoyar a las personas, las familias y las comunidades a medida que desarrollan una mayor estabilidad y resiliencia”, dijo Maxfield. 

La relación de la Iglesia con la Cruz Roja Americana se remonta a más de un siglo. La Iglesia llevó a cabo su primera campaña de donación de sangre con la Cruz Roja en 1996 y, desde entonces, se ha convertido en el mayor colaborador individual de la organización en este ámbito. Los miembros de la Iglesia donan aproximadamente 97 000 unidades de sangre cada año a través de miles de campañas. Durante las últimas tres décadas, se han recolectado más de un millón de unidades de sangre a través de más de 37 000 campañas de donación de sangre organizadas por la Iglesia. 

La Iglesia de Jesucristo ha brindado apoyo continuo a las labores humanitarias de la Cruz Roja. En 2025, la Iglesia donó 5,1 millones de dólares para reforzar los equipos y programas de recolección de sangre en beneficio de las personas con anemia falciforme. En 2024, la Iglesia contribuyó con 7,35 millones de dólares para apoyar las iniciativas de donación de sangre, la respuesta ante desastres y los programas humanitarios relacionados. 

“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha desempeñado un papel destacado a la hora de ayudar a la Cruz Roja a cumplir nuestra misión”, afirmó Cliff Holtz, director ejecutivo de la Cruz Roja Americana. “Estamos profundamente agradecidos por la colaboración inquebrantable de la Iglesia y su extraordinaria generosidad año tras año, que nos ayuda a proporcionar ayuda crucial en casos de desastre y suministrar sangre que salva vidas a quienes la necesitan”. 

La contribución adicional de 850 000 dólares para atender las consecuencias del supertifón Sinlaku ayudará en las labores de socorro ante desastres de la Cruz Roja Americana al tiempo que las comunidades continúan recuperándose de la tormenta ocurrida en abril de 2026. 

El apoyo a la Cruz Roja Americana forma parte de una labor mundial más amplia de la Iglesia para cuidar de los necesitados. En 2025, el compromiso de la Iglesia con el bienestar, la autosuficiencia, la ayuda humanitaria, la respuesta ante emergencias y el servicio voluntario representó gastos por un total 1580 millones de dólares. La Iglesia proporcionó ayuda en 196 países y territorios. Eso abarcó 3514 proyectos de ayuda humanitaria en todo el mundo. Los miembros de la Iglesia donaron 7,4 millones de horas de servicio voluntario en las instalaciones de bienestar y autosuficiencia de la Iglesia, en misiones de servicio y en proyectos de servicio a la comunidad, demostrando su dedicación al cuidado de los hijos de Dios.