La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se esfuerza por cuidar de los hijos de Dios de diversas maneras en casi todos los rincones del mundo. Cuidar de los demás se considera una de las responsabilidades clave de todos los miembros de la Iglesia.
El resumen de 2024 “Cuidar de los necesitados” destaca el compromiso de la Iglesia con el bienestar, la autosuficiencia, la ayuda humanitaria, el socorro de emergencia y el servicio voluntario, con gastos que ascienden a 1450 millones de dólares. La Iglesia proporcionó ayuda en 192 países y territorios, mostrando su alcance mundial. Esto incluyó 3836 proyectos humanitarios. Los miembros de la Iglesia ofrecieron 6,6 millones de horas de servicio voluntario en las instalaciones de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia, en misiones de servicio y en proyectos de servicio comunitario, demostrando su dedicación al cuidado de los hijos de Dios.
“El año pasado se invitó a los miembros y amigos de la Iglesia a buscar y tender la mano a ‘cada persona en particular’, tal como enseñó Jesucristo en Sus parábolas y lo demostró por medio de Su ministerio terrenal”, escribió al comienzo del informe la Primera Presidencia. “Agradecemos sus contribuciones y nos complace compartir el informe de este año sobre nuestros esfuerzos colectivos”.
“Creemos que nuestra mayordomía sobre las creaciones de Dios incluye, en su grado supremo, el deber sagrado de amar, respetar y cuidar de todos los seres humanos con los que compartimos la tierra”, dijo el año pasado el Obispo Presidente Gérald Caussé en una cumbre internacional sobre comercio. “Para mí, uno de los aspectos más sagrados de servir como Obispo Presidente es la responsabilidad de organizar la ayuda temporal para las personas más necesitadas, tanto dentro como fuera de la Iglesia”.
Una de las maneras más importantes en que la Iglesia de Jesucristo tendió la mano a “cada persona” fue ayudando a mujeres y niños. Como parte de una iniciativa mundial para mejorar el bienestar de las mujeres y los niños, la Sociedad de Socorro anunció una nueva iniciativa de 55,8 millones de dólares para abordar las labores de nutrición infantil en doce países con grandes necesidades.
“El progreso mundial comienza con la nutrición de los niños y el fortalecimiento de las mujeres”, dijo el año pasado la Presidenta General de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson cuando se anunció la expansión. “Cuando se bendice a una mujer, se bendice a una familia, a una comunidad, a una nación; cuando se bendice a un niño, se invierte en el futuro”.
Temple Square is always beautiful in the springtime. Gardeners work to prepare the ground for General Conference. © 2012 Intellectual Reserve, Inc. All rights reserved. | 1 / 2 |
Esta importante labor se está realizando con un número de respetadas organizaciones mundiales con un historial comprobado de eficacia e integridad. Entre ellas se encuentran CARE International, Catholic Relief Services, Helen Keller Intl, iDE, MAP International, Save the Children, Hunger Project y Vitamin Angels.
La Iglesia buscó y sirvió a las personas que experimentaban desafíos de muchas otras maneras. En Sierra Leona, por ejemplo, la Iglesia entregó cientos de sillas de ruedas, muletas y bastones a personas necesitadas de Freetown. La ayuda incluyó formación para ayudar a los técnicos y fisioterapeutas locales a mejorar la movilidad y la independencia.
Una mujer que solo podía gatear desde niña estaba especialmente agradecida.
“Quedé discapacitada a la edad de tres años”, dijo. “Sin una silla de ruedas, todo lo que podía hacer era gatear. Esta es una gran bendición para mí”.
En Filipinas, la Iglesia y el gobierno local proporcionaron alimentos y agua a los afectados por El Niño.
“Sabemos que no podemos ayudar a todos”, dijo el alcalde interino de la ciudad de Cebú, Raymond Alvin García, en mayo. “Podemos ver cómo [organizaciones como la Iglesia] nos ayudan a hacer esta parte de nuestro trabajo”.
En Jamaica, la Iglesia ayudó a equipar una escuela secundaria con equipos especializados para impartir clases técnicas y vocacionales. Los alumnos ahora hacen miel y bordados para llegar a ser autosuficientes y proveer para sus futuras familias.
“Prometemos cuidar de estos regalos y, mientras los usamos, [damos] gracias por bendecirnos de esta manera”, dijo Joy Vincent, jefe del departamento de agricultura de la escuela.
Mediante la colaboración continua con el Programa Mundial de Alimentos de EE. UU., UNICEF, CARE y otras organizaciones, la Iglesia apoyó 591 proyectos de seguridad alimentaria y 267 proyectos de agua potable, higiene y saneamiento.
La Iglesia también proporcionó ayuda de emergencia, como refugio, alimentos y agua, limpieza de desastres, apoyo emocional y primeros auxilios psicológicos en los cinco continentes. En colaboración con UNICEF, la Iglesia proporcionó servicios tales como agua potable y saneamiento, vacunas, atención médica y oftalmológica, y alimentos a millones de personas.
La labor que realiza la Iglesia no solo tiene el propósito de ayudar a todas las personas, sino que todas las personas la hacen posible.
“Estos esfuerzos mundiales no serían posibles sin las generosas donaciones de tiempo y recursos de fieles miembros y amigos de la Iglesia”, dijo Blaine Maxfield, director gerente de los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia. “A medida que extendemos nuestra atención a los necesitados, podemos ayudarlos a sentir el amor de Dios. Estamos agradecidos por todos los que contribuyen y sirven tan desinteresadamente”.
Visite CaringSummary.ChurchofJesusChrist.org para descubrir más sobre cómo ha ayudado la Iglesia a cuidar a los hijos de Dios por medio de iniciativas tales como responder ante emergencias, alimentar al hambriento y velar por el bienestar de las mujeres y los niños. También encontrará maneras de prestar servicio en su comunidad.